Comparación Estatuto Real 1834 y Constituciones 1837 y 1845
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COMPARA EL ESTATUTO REAL DE 1834 Y LAS CONSTITUCIONES DE 1837 Y 1845
Dos procesos bien diferentes se desarrollan en España: los inicios del proceso de revolución liberal y los intentos de ampliar el liberalismo e instaurar una mayor democracia.
Entre 1833 y 1868 se desarrolla en España un proceso liberal que destruirá las formas que caracterizaban el antiguo régimen. El período comienza con una dilatada guerra civil entre carlistas o absolutistas e isabelinos o liberales debido al conflicto dinástico. El triunfo de los liberales hizo posible la transformación de la monarquía absoluta en una constitucional y parlamentaria. Una nueva clase emergente, la burguesía, controló el sistema político mediante el sufragio censitario y estableció un orden jurídico y económico que permitió el desarrollo del capitalismo.
A-EL ESTATUTO REAL DE 1834 (moderado)
El estallido de la guerra carlista impulsó a María Cristina a buscar más apoyos sociales, realizando reformas: este será el propósito del gobierno de Cea Bermúdez. Los liberales regresados del exilio demandaban reformas políticas de más profundidad. Martínez de la Rosa, liberal moderado, efectuó un compromiso entre el pasado absolutista de la monarquía y las exigencias del liberalismo, dando lugar a la promulgación del Estatuto Real de 1834. Modelo de carta otorgada, la monarquía dejaba de ser absoluta, ni se recogía declaración alguna sobre los derechos de los individuos. Las Cortes se dividían en dos cámaras: el estamento de los próceres o cámara alta y el estamento de los procuradores o cámara baja, tenían un carácter consultivo. El sufragio se limita a un 0.15% de la población, provocó la división de los liberales entre los que aceptaban el estatuto, liberales moderados, y los basados en la soberanía nacional, liberales progresistas.
B-LA CONSTITUCIÓN DE 1837 (Progresistas)
Los fracasos en la guerra carlista y las demandas de las clases urbanas adscritas al liberalismo exaltado, desataron un movimiento revolucionario instigado por la burguesía urbana: en sus peticiones manifestaba su rechazo al estatuto y exigía la convocatoria de cortes, la exclaustración de las órdenes regulares y la libertad de imprenta y una nueva ley electoral. La radicalización del movimiento, con quema de conventos y asesinatos de frailes, llevó a María Cristina a recurrir al liberal progresista Mendoza al, quien tuvo que dimitir por los enfrentamientos entre moderados y exaltados, provocando un nuevo levantamiento de estos últimos, el motín de los sargentos de la guarnición de la granja, que obligaron a la regente a jurar la constitución de 1813. Exaltados al poder, con Mendoza al como ministro de hacienda. El resultado fue la elaboración de una nueva constitución de 1837.