Comparación de Carlos I y Felipe II: imperios, herencia y rebeliones del siglo XVII
Resumen
El texto compara los territorios heredados por Carlos I y los que recibió Felipe II tras la abdicación de 1555 y la Paz de Augsburgo. Después analiza las dificultades de la herencia de Carlos I y las grandes rebeliones de la década de 1640 en Cataluña y Portugal. Así el estudiante puede entender la expansión y la crisis de la Monarquía Hispánica.
Puntos clave
- Carlos I heredó de sus abuelos maternos las Coronas de Castilla y Aragón con sus posesiones italianas, y de su abuelo paterno (María de Borgoña) el Franco Condado, los Países Bajos y Luxemburgo.
- Tras la Paz de Augsburgo (1555), Carlos I renunció al poder y dividió sus posesiones entre su hermano Fernando (título imperial y territorios austriacos) y su hijo Felipe (Monarquía Hispánica y territorios borgoñones).
- Felipe II amplió sus posesiones durante sus tres décadas de reinado, con la expansión en América y Asia y la anexión de Portugal (Unión Ibérica de 1580).
- Carlos I afrontó la desunión de una herencia dispersa por Europa con la unidad religiosa católica y la idea de monarquía universal.
- La década de 1640 fue de crisis general para la Monarquía Hispánica, con la guerra de los Treinta Años, el conflicto con las Provincias Unidas y las rebeliones de Cataluña, Portugal y Andalucía.
- La rebelión de Cataluña (1640) se inició con el Corpus de Sangre y acabó con la rendición de Barcelona en 1652; en Portugal, el duque de Braganza se proclamó rey y la independencia se consolidó.
BLOQUE 3
2.1 Comparación de Imperios
En cuanto a la comparación entre las posesiones de Carlos I y Felipe II, podemos diferenciar ámbito territorial de cada uno de esos imperios.
Carlos I
Al iniciar su reinado en 1516, Carlos I heredó los siguientes territorios de sus abuelos maternos. La herencia materna incluía las Coronas de Castilla, y Aragón con sus posesiones italianas. La herencia paterna comprende los territorios de María de Borgoña, recibió el Franco Condado, los Países Bajos y Luxemburgo. Además, a la muerte de Maximiliano de Austria, heredó también Austria, el Tirol, así como los derechos al título de emperador del Sacro Imperio.
Felipe II
Al final de su reinado, tras la firma de la Paz de Augsburgo (1555) con los príncipes protestantes, Carlos I decidió renunciar al poder. De esta manera, dividió sus posesiones entre su hermano Fernando, a quien cedió el título imperial y los territorios austriacos, y su hijo Felipe, a quien traspasó la Monarquía Hispánica, además de los territorios borgoñones en los Países Bajos. Aunque al comienzo de su reinado Felipe II (1556) era, tanto en territorios como en fuerza militar, el rey más poderoso del continente europeo, logró aumentar sus posesiones a lo largo de las tres décadas siguientes. A la expansión en América y en Asia, donde destacamos la conquista de las islas Filipinas, hay que añadir la anexión del reino de Portugal, la llamada Unión Ibérica de 1580.
Dificultades de Carlos I
Respecto a las dificultades a las que se enfrentó Carlos I. En primer lugar, la herencia recibida: un conjunto heterogéneo de territorios que solamente tenían en común a su monarca. Estos se hallaban dispersos por Europa. Esos problemas de desunión territorial se contrarrestaron con una política integradora en la que el monarca se sirvió fundamentalmente de dos instrumentos: el mantenimiento de la unidad religiosa en torno al catolicismo y la idea de una monarquía universal. En cuanto a la política exterior, el reinado de Carlos I se caracterizó por la defensa de los intereses dinásticos de los Austrias. Los principales problemas de su reinado: la guerra con Francia y con los turcos, y el enfrentamiento contra los príncipes protestantes alemanes.
3.4 Comparación de Rebeliones
La década de 1640 fue un periodo de crisis general para la Monarquía Hispánica. A la participación en la guerra de los Treinta Años y el conflicto con las Provincias Unidas, se sumaron las rebeliones en Cataluña, Portugal y Andalucía.
Rebelión en Cataluña
En Cataluña, los sucesivos intentos de la Corona por lograr la aprobación de las Cortes del proyecto de la Unión de Armas fracasaron. El problema fiscal fue transformándose en una cuestión política que se agravó aún más por la guerra con Francia (1635-1659), ya que Cataluña se convirtió en frente de batalla. Como consecuencia, Olivares exigió al reino pagar la manutención de las tropas que luchaban en la frontera contra los franceses.
En junio de 1640 se produjo una sangrienta revuelta, el llamado Corpus de Sangre, en la que fue asesinado el virrey Santa Coloma. Tras estos hechos, los sublevados buscaban el apoyo de Francia, que envió tropas al territorio catalán. Finalmente, la prolongación del conflicto y los perjuicios de la presencia francesa favorecieron la rendición de Barcelona en 1652 y la aceptación de la soberanía de Felipe IV.
Rebelión en Portugal
En paralelo, en 1640 se produjo otra rebelión en Portugal en contra del proyecto de Unión de Armas. En ese reino se añadían también las dificultades de Felipe IV para proteger el Imperio luso de ultramar (Brasil) de los ataques holandeses. La nobleza y la alta burguesía promovieron la rebelión dirigida por el duque de Braganza, quien se proclamó rey de Portugal en ese año. Los intentos de Felipe IV por recuperar Portugal fracasaron, de tal modo que su independencia terminó por consolidarse en los siguientes años.
Descargar
PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué territorios heredó Carlos I?
Carlos I heredó de sus abuelos maternos las Coronas de Castilla y Aragón, con sus posesiones italianas, y de la línea de María de Borgoña el Franco Condado, los Países Bajos y Luxemburgo. Además, tras la muerte de Maximiliano de Austria recibió Austria y el Tirol, así como los derechos al título de emperador del Sacro Imperio.
¿Cómo dividió Carlos I sus posesiones?
Tras la Paz de Augsburgo (1555), Carlos I renunció al poder y repartió sus territorios entre su hermano Fernando, a quien cedió el título imperial y los territorios austriacos, y su hijo Felipe, a quien traspasó la Monarquía Hispánica y los territorios borgoñones de los Países Bajos.
¿Por qué se produjo la rebelión de Cataluña en 1640?
Los intentos de la Corona por aprobar en las Cortes la Unión de Armas fracasaron y el problema fiscal se politizó, agravado por la guerra con Francia, que convirtió Cataluña en frente de batalla. Olivares exigió al reino pagar la manutención de las tropas, lo que llevó a la revuelta de junio de 1640.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.