Reformas Borbónicas y la Transformación de España en el Siglo XVIII
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La España del Siglo XVIII: Reformas y Transformaciones de Carlos III
50. Para poder comprender los problemas de la agricultura y las medidas impulsadas por Carlos III, debemos tener en cuenta que nos encontramos en la España del siglo XVIII. En este periodo, se le consideraba un monarca déspota ilustrado que presentaba políticas de reformas en las que claramente se ven sus intenciones de hacer que el clero pierda poder, sometiéndolos.
Reformas Administrativas, Económicas y Urbanas
Por otro lado, gracias a las reformas administrativas, se crea un Consejo de Estado. En el ámbito económico, se liberaliza el comercio peninsular y el americano, y se intentó, sin éxito, acabar con los privilegios de ciertas clases sociales. En cuanto a las reformas urbanas:
- Se prohíbe la presencia de animales en las calles.
- Se mejora el aspecto de las ciudades mediante el adoquinado y alumbrado.
- Se buscó, por lo general, una mejor limpieza pública.
La Cuestión Agraria
Por último, la reforma agraria se ve motivada por su bajo rendimiento que, combinado con el aumento demográfico, genera una crisis de subsistencia que afecta a toda la sociedad. Ante estos problemas, se toman medidas como:
- El reparto de tierras comunes al campesinado.
- La colonización de nuevas tierras para fomentar el cultivo.
- La limitación de la Mesta.
- La liberación del mercado del cereal, resultando en un mercado más rico y autonivelado, aunque nada de esto dio unos resultados tan efectivos como lo esperado.
La Guerra de Sucesión Española y el Cambio de Dinastía
42. Tras la muerte de Carlos II sin descendencia, el reinado de España se ve disputado entre Fernando de Baviera (perteneciente a la familia borbónica) y Carlos de Austria (miembro de los Habsburgo). Esta disputa, también conocida como la Guerra de Sucesión, inició también una guerra civil entre Castilla (apoyada por la burguesía junto al campesinado) y Aragón.
Desarrollo del Conflicto y el Tratado de Utrecht
La Guerra de Sucesión se desarrolló entre 1702 y 1714, teniendo lugar en la frontera española y, más tarde, llegando a la península. Durante el conflicto:
- Los británicos toman Gibraltar y Menorca.
- Los Austrias ocupan el Reino de Aragón y Madrid.
- Se produjo la Batalla de Almansa, para que posteriormente Felipe V recupere los reinos de Valencia y Aragón, reduciendo el territorio de los Habsburgo solo a Cataluña.
En 1713 surge el Tratado de Utrecht, que pone fin a la guerra y reconoce a Felipe como rey de España, separándose las coronas de España y Francia. Por todo esto, España fue la monarquía de Europa que más perdió para conseguir su propio equilibrio:
- Gran Bretaña: adquirió Gibraltar y Menorca.
- Portugal: obtuvo la colonia del Sacramento.
- Austria: consiguió el Reino de Nápoles, el Ducado de Milán, Cerdeña y la Toscana.
España no fue la única en perder territorios, ya que Francia también cedió tierras a Gran Bretaña, Saboya, Holanda, etc.
El Absolutismo Borbónico y los Decretos de Nueva Planta
45. En la España del siglo XVIII, como podemos ver en el mapa, las divisiones en Capitanías Generales se establecen para la gestión militar, marco en el cual se crean los Decretos de Nueva Planta. Estos consisten en un conjunto de leyes destinadas a recortar y suprimir los antiguos fueros y libertades de la Corona de Aragón.
Objetivos y Medidas de Centralización
Los objetivos del lanzamiento de estos nuevos decretos eran continuar con el proceso de centralización de los territorios peninsulares y castigar a los territorios aragoneses como consecuencia de haber apoyado al candidato austriaco durante la Guerra de Sucesión. Entre las medidas para aplicar estos decretos encontramos:
- La desaparición de las Cortes y del Consejo de la Corona de Aragón.
- La imposición del castellano como idioma oficial para actos formales.
- La introducción del modelo municipal castellano.
- La aplicación de un impuesto único que grava a los habitantes según su riqueza.
- La supresión del derecho civil del Reino de Valencia (aunque se mantiene el de Aragón y Cataluña).
- La sustitución de las antiguas monedas regionales.
Reformas Administrativas y en América
En cuanto al absolutismo borbónico, se crean nuevas reformas administrativas en las que las Cortes son únicas y solo se reúnen a petición del rey. La Hacienda se convierte en la única contribución y los Consejos son suprimidos, perdiendo sus funciones y dando lugar a las Secretarías, consideradas el germen de los ministerios. Las antiguas divisiones territoriales desaparecen, dando lugar a gobiernos por Capitanías Generales.
Por otro lado, en América se crean dos nuevos virreinatos: Nueva Granada y Río de la Plata. El intendente es, en este caso, el responsable de la administración local. Por último, se aprueba un reglamento que favorece el libre comercio.