El concepto de a priori y la filosofía trascendental de Kant
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El significado del término “a priori”
El término “a priori” posee diversos significados: tradicionalmente se entiende como aquello que es “anterior a la experiencia”, en contraposición a lo “a posteriori”. Independientemente de la experiencia, este concepto se identifica con la idea de necesidad, ya que, al ser anterior e independiente de ella, no depende de los objetos para su validez.
La perspectiva kantiana
Kant acepta estas acepciones, pero se decanta por la segunda interpretación. El enfoque kantiano busca determinar qué hace que un conocimiento, cuyo origen está en la experiencia, pueda ser universal y necesario, dado que la ciencia posee precisamente esas características.
- La experiencia por sí misma no aporta universalidad ni necesidad.
- Es necesario buscar estas características en el sujeto y en sus facultades cognitivas.
- “Conocer algo” implica la existencia de un mundo exterior que puede ser explicado y comprendido.
Lo trascendental y el giro copernicano
El término trascendental en Kant hace referencia a nuestra manera específica de conocer: el conjunto de condiciones previas que posibilitan el reconocimiento del objeto y que son independientes de este, es decir, son a priori. Por tanto, lo trascendental y lo a priori quedan equiparados:
- A priori: hace referencia a la relación con la experiencia.
- Trascendental: hace referencia a las condiciones cognitivas del ser humano.
Gracias a esta concepción, podemos afirmar que el conocimiento no depende de los objetos, sino de los sujetos. Con anterioridad a Kant, se creía que el conocimiento era una reproducción pasiva de los objetos percibidos. Con el giro copernicano, no es el ser humano quien se somete al objeto, sino que los objetos se someten a las capacidades cognitivas del sujeto.
Implicaciones de las facultades cognitivas
Las facultades cognitivas son independientes de los objetos percibidos, lo que supone que:
- El conocimiento no es simplemente lo que los objetos externos nos dicen de sí mismos.
- El conocer es una actividad propia del ser humano, dotada de una forma específica y estructurada.