Conceptos Fundamentales de la Sagrada Escritura y el Canon Bíblico
Introducción al Término Bíblico «Palabra»
El término bíblico «palabra» viene del hebreo «dabar», que hace referencia inmediata a «lo que sale de la boca». Tiene un doble aspecto:
- Noético: Expresa pensamientos, ilumina el sentido y nombra las cosas.
- Dinámico: Es fuerza activa, potencia y acción permanente.
La Naturaleza de la Biblia
Más que de un libro, se trata de una biblioteca. Los textos tienen su origen en una tradición oral previa y contienen un total de 73 libros: 46 en el Antiguo Testamento (AT) y 27 en el Nuevo Testamento (NT).
Propiedades de la Escritura
- Inspiración: Se divide en tres planos: vivir, hablar y escribir.
- Inerrancia: Es la propiedad de la Sagrada Escritura por la cual no se puede equivocar en aquello que Dios quiere transmitir de sí mismo al hombre.
El Canon Bíblico
La palabra canon significa «vara de medir» o «norma». Los libros considerados inspirados son asumidos como canónicos. Aquellos que claramente no han pasado el «examen» o sobre los que se tiene algún tipo de duda acerca de su autenticidad son los apócrifos.
Los libros que en un primer momento no fueron considerados canónicos pero que, más tarde, han pasado a serlo son los deuterocanónicos. Aquellos libros que, desde su origen, han formado parte del canon se denominan protocanónicos.
El canon de la Biblia católica quedó fijado definitivamente en el Concilio de Trento.
Los Tres Cánones Principales
1. Canon Judío
Se divide en: Torá (Ley), Nebim (Profetas) y Ktubim (Libros Históricos).
El destierro de Babilonia obligó a traducir al griego los libros sagrados, dando lugar a la llamada Traducción de los Setenta. En ella se incorporaron libros escritos originalmente en griego: Tobías, Judit, Baruc, Sabiduría, Eclesiástico y Macabeos. Todos ellos son considerados deuterocanónicos en el canon judío.
2. Canon Católico
Se estructura en cuatro bloques de libros: Evangelios, Hechos de los Apóstoles, Cartas y Apocalipsis.
Contamos con un buen número de evangelios apócrifos y con algunos escritos de los padres apostólicos que a punto estuvieron de entrar en el canon, pero que no lo hicieron, como ocurre con el Pastor de Hermas. En el siglo VI son reconocidas las cartas de Hebreos, Santiago, 2 de Pedro, y 2 y 3 de Juan, que son libros deuterocanónicos.
El Concilio de Trento reconoció como canónicos todos los libros de la Traducción de los Setenta.
3. Canon Protestante
No admite los libros deuterocanónicos.
Fuentes y Composición del Pentateuco
El desarrollo de las fuentes literarias incluye:
- Yavista (J): Época de Salomón, ca. 950 a. C.
- Eloísta (E): Ca. 750 a. C., en el Reino del Norte.
- Deuteronomista (D): Ca. 650 a. C., se origina en el Reino del Norte y finaliza en Jerusalén.
- Sacerdotal (P): Durante el destierro de Babilonia (587-538 a. C.).
La constitución de los cinco libros del Pentateuco evolucionó hacia el año 700 a. C. con la unión de fuentes: J+E (hacia el 550 a. C.), J+E+D (hacia el 400 a. C.) y finalmente J+E+D+P formando el Pentateuco, cuya recopilación tradicional se atribuye al sacerdote Esdras.
El Nuevo Testamento
El NT nos aporta noticias sobre la persona de Jesús de Nazaret, de sus discípulos y de la Iglesia primitiva. En este contexto se escribieron las cartas y los Hechos de los Apóstoles.
La palabra evangelio procede de euangelion, que significa «buena noticia». Estos textos nos presentan la vida de Jesús con el propósito fundamental de anunciar su mensaje de que el reinado de Dios ha llegado hasta nosotros.
Fases de Formación de los Evangelios
1. Fase Oral
- Periodo de Jesús: Abarca toda la vida de Jesús; los discípulos son testigos de su vida y su mensaje.
- Periodo de la comunidad: Abarca desde la muerte de Jesús hasta el final de la guerra con Roma (hacia los años 66-70 d. C.). Impulsados por la fuerza del Espíritu Santo, los apóstoles anunciaron su fe en la resurrección.
2. Fase Escrita
- Periodo evangelista: Los autores sagrados recogieron y pusieron por escrito lo que las tradiciones orales transmitían.
Destinatarios de los Evangelios
- Marcos: Cristianos no judíos de las primeras comunidades de Roma.
- Mateo: Destinatarios conversos al cristianismo procedentes del judaísmo.
- Lucas: Cristianos conversos procedentes del paganismo y de mentalidad helenista.