Configuraciones Culturales y Personalidad: Las Perspectivas de Ruth Benedict y Margaret Mead
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Ruth Benedict y la Configuración de la Cultura
Ruth Benedict sostenía que todos los hombres y mujeres están marcados por la impronta (pattern o patrón de cultura) del grupo o cultura a la que pertenecen, la cual determina su comportamiento. Para Benedict, la cultura no es solamente una serie de elementos aislados, sino también una manera de integrarlos.
Contraste entre los Pima y los Pueblo
Estudiando a los indígenas Pima, Benedict observó un gran contraste con los Pueblo. Mientras que los Pueblo ponían énfasis en la armonía, los Pima se inclinaban hacia el extremismo. Con ello, empezó a ver la cultura como una personalidad a gran escala, presentando las culturas como conjuntos integrados.
Patrones Psicológicos y Personalidad Modal
Benedict creía que la cultura podía resumirse en unos patrones psicológicos dominantes. Su obra Patterns of Culture (Patrones de cultura) es un estudio de tres culturas donde analiza las pautas culturales que constituyen la personalidad modal. Según su planteamiento, las sociedades humanas poseen una variedad infinita, pero se las puede reducir a dos tipos básicos:
- El dionisíaco: Caracterizado por ser excesivo, con arrebatos de éxtasis y violencia que alternan con fases depresivas.
- El apolíneo: Definido como sereno, ordenado, prudente, pacífico, humanista y mesurado.
Benedict recurrió a Friedrich Nietzsche para adoptar los términos apolíneo y dionisíaco. Las pautas o patrones de Benedict son elementos psicológicos que, presuntamente, están presentes en todos los aspectos de la cultura.
Críticas y Limitaciones
La mayor parte de los antropólogos han rechazado estos intentos de emplear uno o dos términos psicológicos para describir el inmenso repertorio de personalidades humanas. Se señala que Benedict solo consiguió ofrecer un esbozo del modelo apolíneo omitiendo los datos que no cuadraban con esta configuración. La debilidad de su argumentación residía en dos puntos principales:
- Un análisis poco crítico de las fuentes etnográficas.
- La aplicación a sociedades no occidentales de una taxonomía psiquiátrica, cuya validez universal no estaba del todo verificada.
Margaret Mead: Sexo y Temperamento
Margaret Mead estudió a los Arapesh, a los Mundugumor y a los Chambuli. En su libro Sexo y temperamento en las sociedades primitivas (1935), explica el comportamiento de estos grupos.
La Sociedad Arapesh
Los Arapesh consideran a hombres y mujeres como innatamente pacíficos, responsables y dispuestos a colaborar. Carecen de una organización política formal. Los hombres conciben la responsabilidad como deberes onerosos que cumplen por obligación y de los que se desentienden alegremente cuando pueden endosárselos a sus hijos. Trabajan juntos, bajo la premisa de "todos para todos"; así, el beneficio propio les parece detestable. Existe un grupo destinado a un menester engorroso e incómodo: los Big Men.
Educación Sentimental y Vínculos Sociales
Para los Arapesh, los niños son el centro de atención. La educación entera es una educación sentimental. Lo importante es suscitar en el infante un sentimiento de confianza y seguridad, haciéndole bondadoso y plácido; se le enseña a confiar en todo el mundo. Esta sociabilidad se manifiesta en la sorprendente explicación que dan del tabú del incesto: para ellos, el incesto parece una estúpida negación de la alegría que se experimentará al aumentar, por medio del matrimonio, el número de personas a las que se puede amar y en las que se puede confiar.
Estructura y Costumbres Matrimoniales
Dividen a los seres humanos en dos grupos: los parientes y el resto (vistos como violentos o temibles). Las costumbres matrimoniales están organizadas para evitar sobresaltos. Los niños se prometen a los cinco o seis años y comienzan a trabajar para su futura mujer-niña. La esposa crece en la familia del marido y se acostumbra a aceptar todo pasivamente a cambio de la seguridad.