La Conquista Romana de Hispania: Etapas y Transformación de la Península
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La conquista de Hispania por Roma
A finales del siglo III a. C., cartagineses y romanos firmaron el Tratado del Ebro, que repartía la Península Ibérica estableciendo el río Ebro como límite. Tras la toma de Sagunto por Aníbal, los romanos acusaron a los cartagineses de incumplir el tratado y les declararon la guerra. La conquista comenzó con el desembarco romano en Ampurias y se prolongó durante dos siglos, hasta que Augusto venció a los cántabros y astures.
1.ª fase: Los romanos luchan contra Cartago en España
Esta etapa coincide con la 2.ª Guerra Púnica. El ejército romano, dirigido por Cneo Escipión y más tarde por Publio Cornelio Escipión, desembarcó en Ampurias para enfrentarse a los cartagineses liderados por Asdrúbal. Tras la declaración de guerra por el ataque a Sagunto, los romanos tomaron dicha ciudad y ocuparon Andalucía, aunque sufrieron una derrota en la batalla de Castulum. Al año siguiente, con un nuevo ejército, los romanos tomaron Cartago Nova y derrotaron a los restos del ejército cartaginés en Andalucía. Fue el fin de la presencia cartaginesa en España y el comienzo de la Hispania romana.
2.ª fase: Hasta la destrucción de Numancia
España quedó dividida en dos provincias: Hispania Ulterior e Hispania Citerior. Los gobernadores romanos ampliaron su territorio hacia el interior, enfrentándose a una dura resistencia por parte de los celtíberos y los lusitanos, a cuyo jefe, Viriato, lograron asesinar. Veinte años después, los romanos conquistaron Numancia a los celtíberos, estableciendo la frontera romana en el río Duero.
3.ª fase: Hasta finales de la República
Durante este periodo se produjeron los siguientes hitos:
- Conquista de las Islas Baleares en tiempos de paz, interrumpidos por sublevaciones de lusitanos y celtíberos en la Hispania Citerior.
- Romanización intensiva: En la Hispania Ulterior y en el Mediterráneo se explotaron los recursos, se multiplicaron las colonias, se construyeron calzadas y se generalizó la lengua latina.
- Guerras civiles: En el siglo I a. C., las provincias hispanas sufrieron conflictos internos, como el enfrentamiento entre Mario y Sila (con victoria de este último) y el intento de secesión fracasado de los seguidores de Mario, Sertorio, junto a lusitanos y celtíberos.
- Conflicto César-Pompeyo: Hispania fue escenario de la campaña de Lérida y la batalla de Munda, que definieron el desenlace de la guerra civil entre Julio César y Pompeyo.