La Conspiración y el Alzamiento Militar de 1936: Causas y Desarrollo
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La Conspiración
El triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 supuso una radicalización de la derecha, que se estaba acercando a la insurrección armada. La izquierda, por su parte, acordó la sustitución de Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República por Manuel Azaña. El nuevo gobierno, presidido por Santiago Casares Quiroga, relegó a varios generales derechistas. Los generales Emilio Goded, Francisco Franco y Emilio Mola fueron enviados a Baleares, Canarias y Pamplona, respectivamente. Estos meses anteriores a la guerra se caracterizaron por:
Clima de Violencia y Polarización
- La Falange Española recurrió a la violencia callejera mediante partidas uniformadas y armadas de choque. José Antonio Primo de Rivera fue encarcelado por tenencia de armas.
- Dentro del sindicalismo, el sector más moderado desapareció frente a tendencias más radicales representadas por Francisco Largo Caballero.
- Las Juventudes Socialistas se unieron a las comunistas formando las Juventudes Socialistas Unificadas.
- En los meses anteriores a la Guerra Civil se vivió un fuerte clima de asesinatos, huelgas y enfrentamientos.
- Semanas antes, se produjo el asesinato del teniente Castillo y, como respuesta, el asesinato de José Calvo Sotelo.
La Conspiración Militar
El general Mola se convirtió en el "director" que preparó la sublevación, contactando con José Antonio Primo de Rivera, algunos diputados de la CEDA y el general José Sanjurjo, quien la dirigiría. Poco a poco, todos se fueron uniendo a la conspiración. El objetivo sería acabar con el gobierno del Frente Popular y sustituirlo por un directorio militar, sin plantearse la forma de estado definitiva. No se pensó en la posibilidad de una guerra, sino en una acción rápida.
Se criticó la pasividad del gobierno, aunque sí se llevaron a cabo medidas preventivas: se apartó de los mandos militares a las personas de dudosa afinidad con la República y las fuerzas del régimen serían dirigidas por personas adictas al mismo. Quizá el error del gobierno estuvo en no prever la magnitud de la situación.
El Alzamiento
La muerte de Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936, como represalia por el asesinato del teniente Castillo, fue el detonante que aceleró los preparativos del golpe. El 17 de julio se inició el levantamiento en Marruecos, a la espera de Franco, que venía de Las Palmas e iba a hacerse con el mando de las tropas de África. El 18 de julio, la sublevación llegó a la Península.
La reacción del gobierno de Casares Quiroga fue dimitir. El nuevo gobierno estuvo presidido por Diego Martínez Barrio, quien se negó a aceptar la petición de los socialistas de entregar las armas al pueblo, ya que esto supondría el fin del poder del Estado, e intentó llegar a un acuerdo con Mola, que se negó. Las masas sindicales siguieron pidiendo la entrega de las armas al pueblo. Martínez Barrio acabó dimitiendo y se formó otro gobierno presidido por José Giral, que sí entregó las armas al pueblo.
Fracaso del Alzamiento y División de España
El levantamiento militar del 18 de julio de 1936 fracasó en su objetivo de apoderarse de España. El país quedó dividido en dos zonas enemigas:
- El alzamiento triunfó en Andalucía occidental, Castilla y León, Galicia, Navarra, Aragón, Canarias y Baleares.
- La rebelión fracasó en la capital, el norte, la zona centro y la zona del este.
El aparente equilibrio de fuerzas ocultaba que la República careció de unidad de dirección política y militar en la guerra. La sublevación militar desencadenó un proceso revolucionario de la clase trabajadora que rompió la estructura del Estado. La revolución deshizo el ejército republicano, que fue constituido por fuerzas irregulares basadas en milicias de partidos y sindicatos.