Constitución francesa de 1791: monarquía constitucional, soberanía y cambios sociales

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La Constitución de 1791

La Constitución de 1791: En septiembre de 1791 la Asamblea Nacional proclamó la primera constitución escrita de Francia. Creaba una monarquía limitada en la cual la autoridad del rey quedaba sometida a un conjunto de normas establecidas en la misma constitución y en las leyes que se dictasen de ahí en adelante. El poder ejecutivo estaba en manos del rey, que nombraba a sus ministros, pero estaba sometido al control del poder legislativo, representado por una asamblea integrada por diputados elegidos por la ciudadanía.

Esta constitución establecía claramente la soberanía nacional como fundamento del poder político y definió por primera vez a los ciudadanos como actores políticos.

La Asamblea Nacional

La Asamblea Nacional: La constitución y la actuación de la Asamblea Nacional significaron el establecimiento de un primer gobierno revolucionario en Francia. El rey se vio obligado a admitir esta situación, que limitaba sus poderes, aunque intentó restablecer el absolutismo a lo largo de este periodo. En 1789 la mayoría de los diputados de la Asamblea, que comenzaron a llamarse patriotas, aspiraban a establecer una monarquía constitucional en Francia, al estilo inglés.

Sus objetivos eran:

  • Instalar la igualdad civil (es decir, el fin de los privilegios).
  • Garantizar la libertad política (el derecho de los ciudadanos a tomar parte en la decisión del Estado).
  • Promover la separación de poderes (lo que significa poner límites a la autoridad monárquica).

El ejecutivo estaría representado por el rey, mientras que el legislativo surgiría de la soberanía popular por medio de elección.

Francia en el siglo XVIII

La sociedad francesa estaba dividida en dos grandes grupos: los privilegiados y los no privilegiados. Quienes tenían privilegio eran la nobleza y el alto clero (obispos, abades), que estaban exentos de pagar impuestos y tributos. Sus privilegios incluían, además, el monopolio de los altos cargos del gobierno y el derecho a ser juzgados por tribunales especiales.

La gran mayoría de la población, en cambio, estaba sujeta a la imposición fiscal y no gozaba de esos derechos especiales. La formaban la burguesía, los campesinos, los artesanos, los trabajadores urbanos y el bajo clero.

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