La Verdad como Construcción Social: Perspectivas y Pragmatismo
Clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 2,56 KB
La Verdad como Propiedad de lo Social
Considerar que nuestro entendimiento accede a la verdad supone afirmar que la verdad es algo que existe, que está ahí y que lo único que nosotros hacemos es encontrarla. Pero, ¿y si el concepto de verdad, como todo concepto humano, fuese una construcción social? En este caso, estaríamos renunciando a la posibilidad de encontrarla, aun en el supuesto de que existiera, o estaríamos afirmando directamente que solo existe como algo que depende de lo socialmente establecido.
Para esta concepción, la verdad no es una propiedad adquirida de una vez para siempre, sino la consecuencia de un proceso. No es una realidad preexistente ni dada por el mundo, sino que es un concepto que va adquiriendo su sentido y se va construyendo a través del lenguaje y los actos humanos. La verdad siempre es revisable y deja de ser verdad cuando deja de ser útil o cuando no es capaz de conseguir el necesario consenso.
En definitiva, esta concepción de la verdad es una visión dinámica y requiere del acuerdo. Dentro de esta perspectiva encontramos dos teorías fundamentales:
- La teoría de la verdad pragmática.
- La teoría de la verdad como consenso.
La Verdad como Resultado o Verdad Pragmática
Una proposición es verdadera si su puesta en práctica tiene resultados positivos, y falsa si sus consecuencias son negativas. En la verdad como resultado, el éxito se convierte en el criterio utilizado para afirmar que una doctrina o teoría es verdadera. En este caso, la verdad no se relaciona con el sujeto, las representaciones o los objetos, sino con la incidencia social, política o económica de nuestros conocimientos.
Si una proposición científica resulta útil para nuestros propósitos, se toma como verdadera. De hecho, aceptamos los distintos modelos, paradigmas y teorías científicas mientras funcionan, y los sustituimos por otros cuando los nuevos son más eficaces y sirven mejor a nuestros objetivos.
En el ámbito de las creencias, serían verdaderas aquellas que producen efectos beneficiosos y falsas si los efectos producidos son perniciosos. Una teoría pragmática de la verdad renuncia, en cierta manera, a la pretensión de descubrir la verdad en el sentido en el que lo pretende la concepción de la verdad como adecuación.