Contexto Histórico y Evolución de la Literatura Novecentista y Vanguardista
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El primer tercio del Siglo XX resultará especialmente convulso tanto en lo literario como en lo político. Europa presenciará el estallido de la I Guerra Mundial, el triunfo de la Revolución rusa y el ascenso del fascismo en Italia y en Alemania. España no logra salir de la crisis económica, se produce el Golpe de Estado de Primo de Rivera y la posterior dictadura que acaba en la II República y más tarde en la Guerra Civil. En este panorama histórico y social se desarrolla el novecentismo, que se caracteriza por una sólida formación universitaria de los escritores, un espíritu científico y optimista frente al pesimismo del 98, y el entendimiento de la literatura como arte puro para una minoría culta.
Los novecentistas cultivan todos los géneros, pero sobresale el ensayo, donde destaca Ortega y Gasset, quien trata temas filosóficos, estéticos, sociológicos y psicológicos. Entre sus obras destacan: La deshumanización del arte o La rebelión de las masas. También sobresale Eugenio D’Ors que cultiva la glosa, o Gregorio Marañón, médico y escritor, con obras como Tres ensayos sobre la vida sexual. Por otra parte, en la poesía, destaca Juan Ramón Jiménez, quien a través de su obra Diario de un poeta recién casado supera la etapa modernista y evoluciona a una etapa intelectual con la culminación de la poesía pura. Finalmente, en narrativa, abandonan la novela realista y experimentan a través del humor. Destacan Gabriel Miró con Las cerezas del cementerio, y Ramón Pérez de Ayala con Belarmino y Apolonio. Contemporáneo a los novecentistas, Ramón Gómez de la Serna, gran impulsor del espíritu vanguardista en España, crea las greguerías: breves frases que presentan un concepto humorístico o simplemente curioso. También escribíó novelas como El torero Caracho. Los movimientos vanguardistas se presentaron como corrientes alternativas juveniles y provocadoras a través de diferentes manifiestos en los que el autor explicaba qué objetivos perseguía con la creación artística. Se extienden entre las dos guerras mundiales desde Francia y Alemania a todo el mundo occidental. Entre los vanguardismos más representativos encontramos el Futurismo, el primer movimiento vanguardista, defendido por Marinetti. En ese, se defiende que el arte se debe al futuro.El Cubismo literario, busca dar prioridad a la disposición tipográfica visual-espacial de las palabras, destacando los caligramas, y se usa la técnica del collage. Su principal teorizador fue Apollinaire. El expresionismo rechaza que el arte sea una mera representación externa de la realidad y la deforma para que revele la realidad interior. Esta vanguardia influirá en el esperpento de Valle-Inclán. El dadaísmo, cuyo principal animador fue Tristan Tzara, defiende el rechazo del mundo racional. El Surrealismo es considerado la vanguardia más importante. Iniciado con el manifiesto de André Bretón, reivindica que la función del arte consiste en explorar el subconsciente y, de paso, liberar al individuo siguiendo las ideas de Freud. Como método para acceder al subconsciente proponen la escritura automática, que consiste en escribir sin el control de la razón y sin preocuparse por la estética.
Por último, entre las vanguardias exclusivamente hispanas, encontramos el ultraísmo, que se da a conocer por el manifiesto de Cansinos Assens, y que recoge elementos futuristas y dadaístas, y el creacionismo que considera que el poeta no debe imitar la realidad sino crearla
dentro del poema, y creado por Vicente Huidobro. Algunas vanguardias dejarán una profunda huella en el arte posterior.
Su mayor logro fue imponer la libertad total del artista. Sin embargo, no todas las vanguardias tendrán la misma repercusión en la literatura. Probablemente, el Surrealismo sea la más influyente en poetas de la generación del 27