Contrato social, Locke y Kant: fundamentos de la filosofía política y la ética
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Teoría política de John Locke
El punto de partida de su pensamiento político se enmarca en las teorías clásicas del contrato social, que considera que la sociedad humana debe su origen a un contrato entre individuos. Su teoría política está expuesta en sus Tratados sobre el gobierno civil. En el primero refuta la teoría del origen divino del poder, pues no existe un derecho positivo de Dios ni una ley natural que lo ponga de relieve.
En el segundo rebate la posición de Hobbes, quien sostenía que todos los seres humanos somos malos por naturaleza. Según Hobbes, somos egoístas y malos por naturaleza, de modo que la vida sin leyes sería un temor constante a que nos roben, etc. Porque el hombre es lobo para el hombre, por ello se decidió pactar para formar una sociedad que debería ser una monarquía absoluta.
Estado de naturaleza
Admite el estado de naturaleza de acuerdo con que los hombres vivían sin organización social, pero no en constante guerra de todos contra todos como afirmaba Hobbes. Había buena armonía y se vivía del trabajo. Locke no concibe la libertad como ausencia de leyes, sino que afirma la existencia de una ley natural común para todos. El hombre es libre por naturaleza y dotado de inteligencia, por lo que es capaz de examinar si sus acciones son conformes a la ley natural. La ley natural se entiende como una serie de principios existentes en la razón.
Iusnaturalismo
Los seres humanos crean una sociedad civil porque ven la posibilidad de que alguien sea privado de sus derechos. Así, crean mecanismos y una forma de gobierno que garantice los derechos a la vida, la libertad y la propiedad, y que legitime el poder del Estado. Esto supuso el paso del derecho natural al derecho positivo.
Locke es considerado el principal defensor del iusnaturalismo, doctrina filosófica que defiende la existencia de derechos naturales inalienables, anteriores a las normas jurídicas positivas. Concedió especial atención al derecho a la propiedad, que se funda en el trabajo, mediante el cual el ser humano saca cosas del dominio de la naturaleza, donde eran comunes a todos, y añade algo suyo.
Modelo de sociedad política
El liberalismo será defendido en el plano político por Locke. Plantea un gobierno que, por sus límites, no interfiera en la vida de las personas: un modelo de Estado no intervencionista. La sociedad resultante es, paradójicamente, una monarquía absoluta. En su teoría del contrato social, los ciudadanos eligen el parlamento y al rey.
El poder del Estado se divide para que no caiga en una sola persona. Para ello, se divide en tres poderes:
- Legislativo: poder supremo, pues en él reside la ley que debe constituir el principio de todo orden.
- Ejecutivo: subordinado al anterior, aplica la ley promulgada por el poder legislativo y hace que se cumpla.
- Federativo: conduce las relaciones con asuntos internacionales y actúa como declarar la guerra o la paz.
Libertad religiosa
Defiende la separación del poder político y religioso. El Estado no debe meterse en las creencias religiosas de los ciudadanos, y las organizaciones religiosas deben limitar sus actos a la esfera que les corresponde.
Ética de Immanuel Kant
Kant realiza una revisión de la tradición moral: todas las éticas anteriores habían sido materiales, pero la suya es formal. Kant, filósofo alemán, considera que la humanidad debe abandonar la intolerancia y los prejuicios y encaminarse al progreso, confiando en el poder de la razón como instrumento para resolver todos los problemas de los seres humanos.
Históricamente, los seres humanos se han dirigido por autoridades externas y se han orientado hacia la norma que otros consideran pertinente. La Ilustración es el momento en el que los hombres se atreven a pensar por sí mismos sirviéndose de su propia razón. Solo así se deshacen de la dominación externa y conquistan la libertad, entendida por Kant como la capacidad de darse a uno mismo leyes propias.
Postura dualista
Kant defendía una postura dualista para salvaguardar la libertad humana. Habla de:
- Mundo fenoménico: sometido a leyes causales de la naturaleza y, por tanto, no libre.
- Mundo noumenico: el de la voluntad humana, que actúa según leyes diferentes porque provienen de la razón humana.
Esta razón se manifiesta en dos usos: teórico, que hace posible el conocimiento, y práctico, que hace posible la moralidad. Si el ser humano es moral es porque su razón práctica le proporciona tales leyes morales.
Éticas materiales
Dan pautas que dicen lo que debemos hacer para alcanzar el bien perseguido. Son normas a posteriori, inspiradas en la experiencia, sin validez universal, ya que no tienen valor absoluto sino condicional. Son éticas heterónomas, pues mueven la voluntad del sujeto mediante elementos externos y no mediante su propia razón.
Ética formal
Kant encuentra deficitarias las éticas materiales porque quiere construir un universo cuyos imperativos y principios sean válidos para cualquier sujeto. Su propuesta ética no establece lo que debemos hacer, sino cómo es la acción moral: no da contenidos, sino la forma. Sus normas son a priori, con validez universal; sus imperativos son categóricos, valen por sí mismos, y su ética es autónoma, porque es el propio sujeto quien dicta sus propias normas.
Solo actuamos moralmente cuando lo hacemos por deber, es decir, una acción respecto a la ley. Distingue entre acciones contrarias al deber, acciones conformes al deber y acciones por deber. Su ética es una moral de intención.
Imperativo categórico
Según Kant, debemos:
- Obrar de tal modo que el motivo que te lleva a actuar sea una ley universal.
- Obrar de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la de otro, siempre como un fin y nunca solamente como un medio. Toda persona es autónoma.
Postulados de la razón práctica
Los postulados son aquello que no podemos demostrar teóricamente, pero que la razón práctica exige para que la moral tenga sentido:
- Libertad: los seres humanos somos morales y capaces de obrar moralmente por respeto al deber.
- Inmortalidad: si el hombre solo fuera cuerpo, sometido a leyes mecanicistas de la materia, la moral no tendría sentido; por ello se postula un alma inmortal, pues no está sometida a leyes mecanicistas y aspira a la virtud.
- Existencia de Dios: Dios es la realidad en la que el ser y el deber se identifican, y garantiza la unión entre virtud y felicidad.