El Crack de 1929 y la Gran Depresión: Causas y Consecuencias Económicas
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 2,88 KB
Contexto Económico y el Auge de la Especulación
A partir de 1926, el crecimiento económico disminuyó en EE. UU. debido a la reconstrucción europea tras la guerra y también a la acumulación de stock industrial y agrícola. Para evitar una crisis, los bancos optaron por ofrecer créditos, los cuales se invertían principalmente en la compra de acciones de la Bolsa de Nueva York (Wall Street) y no en actividades productivas.
El Liberalismo y la Burbuja Bursátil
Esta situación estuvo basada en las ideas del liberalismo económico, lo que impedía la intervención del Estado en la economía. De esta forma, la especulación de la burbuja bursátil crecía diariamente a un ritmo agresivo, alcanzando su punto culminante en abril de 1929, cuando la economía empezó ya a mostrar signos de debilidad y la venta de acciones empezó a estancarse.
El Estallido: Del Jueves Negro al Martes Negro
Entre el 24 de octubre de 1929 (el Jueves Negro) y el 29 de esa misma semana (el Martes Negro), se pusieron en venta millones de acciones sin compradores, cundiendo el pánico en el país. Miles de familias (tanto de clase alta como modesta) comenzaron a caer en la ruina y no solo perdieron todos sus ahorros y posesiones, sino que también debían satisfacer los créditos que habían solicitado. De este modo, el llamado Crack del 29 originó la crisis económica más grave de la historia universal: la famosa Gran Depresión de los años 30.
El Efecto Dominó y la Crisis Bancaria
Un efecto dominó iba a afectar rápidamente a todos los ámbitos de la economía estadounidense, comenzando por la crisis bancaria. Más de la mitad de los bancos de EE. UU. quebraron debido a la ausencia de liquidez suficiente para hacer frente a la masiva retirada de depósitos de sus clientes y la incapacidad de cobrar créditos concedidos a los clientes ahora arruinados.
Consecuencias Sociales y Económicas
La falta de préstamos provocó la quiebra de muchas empresas por no poder pagar sus costes y perder beneficios debido a la reducción del consumo. Otras sobrevivieron adoptando severas medidas como el despido de trabajadores (que aumentó el desempleo) y la reducción de la subida de salarios, lo que redujo el poder adquisitivo de las familias, dando lugar a una caída de los precios (conocida como deflación). En tres años, la producción agraria e industrial en EE. UU. iba a caer a la mitad.
El Crack del 29 tuvo consecuencias a nivel mundial, sobre todo en Europa y Latinoamérica.