Crisis, Consolidación Monárquica y Expansión en la Península Ibérica (Siglos XIV-XVI)
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La Baja Edad Media en las Coronas de Castilla, Aragón y el Reino de Navarra (Siglos XIV-XV)
Durante los siglos XIV y XV, la península ibérica experimentó una profunda crisis demográfica, social, política y económica. La Peste Negra y las malas cosechas provocaron una elevada mortandad, disminuyendo drásticamente la población campesina y las tierras cultivadas. La nobleza, en respuesta, incrementó los impuestos y endureció las condiciones de vida, lo que generó revueltas populares como la de los *payeses* en la Corona de Aragón y la Guerra Irmandiña en Galicia. Además, se intensificaron las persecuciones contra las minorías religiosas, especialmente contra los judíos, con episodios violentos como el pogromo de 1391 en Sevilla.
Conflictos Políticos y Fortalecimiento del Poder Real
En el ámbito político, los monarcas buscaron fortalecer su autoridad, enfrentándose a la nobleza y desatando guerras civiles. Un ejemplo clave es la guerra entre Pedro I y Enrique de Trastámara en Castilla en el siglo XIV. En la Corona de Aragón, el Compromiso de Caspe (1412) resolvió la crisis sucesoria otorgando el trono a Fernando de Antequera, de la dinastía Trastámara. También en la Corona de Aragón, la guerra civil catalana (1462-1472) y la lucha por el control de Barcelona entre la *Biga* y la *Busca* marcaron el declive de la hegemonía catalana. La política exterior de la Corona de Aragón se caracterizó por su expansión en el Mediterráneo.
El reino de Navarra, presionado por Castilla, Francia y Aragón, se aproximó a Francia en el siglo XIV, lo que llevó a dinastías francesas a ocupar el trono navarro hasta 1425. Los conflictos internos debilitaron Navarra, facilitando su conquista por Fernando el Católico en 1512, quien la incorporó al reino de Castilla.
Los Reyes Católicos: Unión Dinástica, Estado Moderno y la Conquista de Granada
El matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón en 1469 significó la unión dinástica de las dos coronas más poderosas de la península ibérica. Aunque cada reino mantuvo sus instituciones, leyes y fronteras, esta unión sentó las bases para la creación de un Estado Moderno. La Concordia de Segovia (1475) estableció la igualdad de ambos monarcas en la toma de decisiones políticas. Castilla, debido a su mayor extensión, población y dinamismo económico, tuvo un papel preponderante en la nueva monarquía.
Consolidación del Estado Moderno
Los Reyes Católicos implementaron una política de centralización del poder, limitando la influencia de la nobleza y la Iglesia, y creando un ejército permanente. Para ello, se valieron de instrumentos como:
- La Santa Hermandad: una fuerza de seguridad para combatir el bandolerismo.
- El Tribunal de la Inquisición: para perseguir la herejía y asegurar la unidad religiosa.
- El Patronato Regio: que otorgaba a los reyes el control sobre los nombramientos eclesiásticos.
Las instituciones de gobierno se organizaron en torno a:
- Consejos: órganos asesores especializados en diferentes áreas de gobierno.
- Cortes: asambleas representativas de los diferentes estamentos.
- Corregidores: representantes del rey en las ciudades y villas.
En Aragón, Fernando II institucionalizó la figura del virrey como representante real y creó audiencias para la administración de justicia.
La Guerra de Granada (1482-1492)
En 1482, los Reyes Católicos iniciaron la campaña militar para conquistar el reino nazarí de Granada. Esta empresa, que culminó en 1492 con la rendición de Boabdil, el último rey nazarí, tuvo importantes consecuencias:
- Consolidó el poder de los Reyes Católicos.
- Canalizó las ambiciones de la nobleza.
- Permitió la creación de un ejército profesional.
- Marcó el inicio de la política de unificación territorial y religiosa.
Exploración, Conquista y Colonización de América (1492 - Siglo XVI)
En el siglo XV, Castilla y Portugal lideraron la expansión atlántica en busca de una ruta alternativa hacia Oriente, ya que la ruta tradicional estaba controlada por los turcos. Cristóbal Colón, con el apoyo de los Reyes Católicos, emprendió un viaje en 1492 que, en lugar de llegar a las Indias, resultó en el descubrimiento de América.
Etapas de la Conquista
El proceso de exploración y conquista del Nuevo Mundo se desarrolló en varias etapas:
- Ocupación de las islas del Caribe.
- Conquista de los grandes imperios: el Imperio Azteca por Hernán Cortés y el Imperio Inca por Francisco Pizarro.
- Exploración de Norteamérica y Suramérica.
La expedición de Magallanes y Elcano (1519-1522) completó la primera vuelta al mundo, demostrando la esfericidad de la Tierra.
Explotación Económica y Consecuencias
La explotación económica de América se basó en la *encomienda* y la *mita*, sistemas de trabajo forzado que generaron abusos contra la población indígena. Las Leyes Nuevas de 1542 intentaron, sin éxito, abolir estos sistemas. La llegada masiva de oro y plata americanos financió la política exterior y militar de la monarquía española, pero también provocó un aumento generalizado de los precios en Europa (la *revolución de los precios*).
Impacto Social y Cultural
La colonización de América tuvo un profundo impacto en la población indígena, que sufrió un drástico descenso demográfico. Se autorizó el tráfico de esclavos africanos para suplir la mano de obra. A pesar del mestizaje, se desarrolló una sociedad de castas dominada por los peninsulares y los criollos (descendientes de españoles nacidos en América). Estos grupos impusieron su cultura, lengua y religión, dando lugar a un proceso de aculturación.