Crisis Sucesoria y Emancipación de la América Española: El Fin del Imperio Español
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La Crisis Sucesoria
En 1830, el nacimiento de Isabel, hija de Fernando VII, parecía garantizar la continuidad borbónica. La Ley Sálica impedía el acceso al trono a las mujeres, pero Fernando VII, influido por su esposa María Cristina, derogó la ley mediante la Pragmática Sanción.
Durante los últimos cuatro años de la Década Absolutista en España, se produjo una guerra de Sucesión desde 1832 que significará el regreso al régimen liberal.
Fernando VII tenía de enemigos a los liberales y a los carlistas (absolutistas más radicales), potenciado por Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII y que aspiraba al trono tras la muerte de su hermano.
La Pragmática Sanción desencadenó una guerra de Sucesión que enfrentó a los carlistas contra María Cristina y su hija, que se apoyaron en los liberales (estos vieron así la forma de formar parte en el gobierno). La guerra abarcó los años 1833 y 1834, y finalizó con la victoria de los liberales. Martínez de la Rosa, presidente del gobierno, e Isabel II, reina.
La Emancipación de la América Española
La crisis de la monarquía absoluta, la desastrosa política colonial y la difusión de las ideas revolucionarias liberales fueron las causas del proceso de independencia en las colonias americanas. Se inició en 1808, en el marco de la Guerra de la Independencia española, y culminó en la década de 1820 con la total independencia de la América hispana, a excepción de Cuba y Puerto Rico.
La independencia de las colonias americanas forma parte del proceso de quiebra del imperio español, aunque la fase culminante se ubica entre 1813-1824. Otro factor importante es el éxito de las revoluciones liberales de Francia y Estados Unidos, que obtuvo la independencia de Inglaterra, lo que contribuyó a radicalizar las posiciones de los criollos. La Guerra de la Independencia propició el surgimiento de juntas, lo que erosionó gravemente la autoridad de la metrópoli, España. Incluso serán los primeros intentos de independización, que son frenados con la vuelta de Fernando VII. Sin embargo, la ineficiencia e ineficacia del régimen absolutista no contribuyó a solucionar la crisis de fondo y el proceso revolucionario se reinició. El resultado fue la creación de estados o repúblicas independientes. La pérdida de las colonias americanas agravó todavía más la crisis de la hacienda española, ya que se perdieron importantes ingresos, y contribuyó a la crisis de la monarquía absoluta. Además, la burguesía, que tenía intereses comerciales en América, interpretó que la monarquía era la culpable de la pérdida de las colonias por su ineficacia política. La emancipación de las colonias y la creación de repúblicas independientes no solucionaron todos los problemas en la América hispana.