Crisis y Transformación Política en la España del Siglo XIX
La Crisis del Antiguo Régimen y la Guerra de la Independencia
Carlos IV declaró la guerra a Francia debido a un proceso bélico que desmoronó todas las instituciones de la monarquía absoluta de los Borbones y abrió paso a las nuevas ideas liberales. En el Tratado de Fontainebleau se acordó la autorización al ejército francés para atravesar España con el objetivo de atacar a Portugal.
La Guerra de la Independencia (1808-1814) tiene un doble carácter:
- Nacionalista: El objetivo era liberar a la nación de una potencia extranjera.
- Liberal: Muchos españoles apoyaban los principios revolucionarios franceses.
La Constitución de Cádiz de 1812
Fue la primera constitución española, elaborada por las Cortes (burguesía), donde todos los presentes se reunieron en una asamblea con igualdad de voto. Sus pilares fundamentales fueron:
- Establecimiento de la soberanía nacional.
- Sufragio universal masculino (indirecto).
- División de poderes: residía en el rey, las Cortes unicamerales y los tribunales.
- Confesionalidad del Estado: el catolicismo se estableció como religión oficial.
El Reinado de Fernando VII
El rey Fernando VII regresó a España en 1814 y, aprovechando la debilidad de los liberales, impulsó un golpe de Estado mediante el cual clausuró las Cortes y anuló la Constitución. Sus etapas fueron:
- Restauración del absolutismo: Detención y encarcelamiento de los liberales.
- Trienio Liberal: El rey acepta la Constitución, pero es intervenido por el ejército de la Santa Alianza.
- Década Ominosa: Vuelta al modelo absolutista.
El Reinado de Isabel II y las Guerras Carlistas
En la guerra de 1833 se enfrentaron carlistas e isabelinos, conflicto provocado por un problema sucesorio:
- Los carlistas eran defensores del Antiguo Régimen.
- Los isabelinos representaban un conglomerado de intereses, incluyendo la defensa del trono y sus privilegios, aliándose con los liberales para frenar al carlismo.
La guerra duró siete años y finalizó con la victoria de los isabelinos. Durante este periodo destacaron partidos como el Partido Demócrata (defensor del sufragio universal masculino) y el Partido Republicano (que abogaba por la abolición de la monarquía).
La Revolución de 1868
La causa principal fue una grave crisis económica que, unida al desgaste político del reinado de Isabel II, desencadenó una revolución contra la monarquía. Tras la derrota de la reina y sus tropas, se implantó un gobierno provisional que impulsó un programa de reformas:
- Reconocimiento de los derechos fundamentales.
- Implementación del sufragio universal masculino.
- Reforma de la enseñanza y democratización de los ayuntamientos.