Crónica de la Guerra Civil: De la Sublevación a la Victoria Nacional

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,23 KB

Sublevación militar

La Guerra Civil no fue un evento aislado, sino un resultado del fracaso de un golpe de Estado militar contra el gobierno del Frente Popular.

El detonante y la sublevación

Aunque la conspiración se fraguaba desde febrero de 1936, liderada por el general Emilio Mola, el detonante final fueron los asesinatos del subteniente Castillo y, sobre todo, del líder monárquico José Calvo Sotelo el 13 de julio. El levantamiento comenzó el 17 de julio en Melilla y se extendió a la península el 18 de julio.

Sin embargo, el golpe no triunfó en toda España: las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao) y las zonas industriales permanecieron fieles a la República gracias a la lealtad de parte del ejército, la Guardia de Asalto y la movilización de las milicias obreras. España quedó dividida en dos zonas, lo que convirtió un golpe de Estado fallido en una guerra larga.

Internacionalización

La guerra española se convirtió en un ensayo de la Segunda Guerra Mundial. Sin la ayuda extranjera, el conflicto habría durado pocos meses.

  • El bando sublevado (nacionales): Recibió apoyo masivo de la Alemania nazi y la Italia fascista. También contaron con el petróleo y camiones de empresas de Estados Unidos y el apoyo de Portugal.
  • El bando republicano: Solo recibió apoyo oficial de la URSS y de México. Fueron fundamentales las Brigadas Internacionales, voluntarios de más de 30 países que vinieron a luchar contra el fascismo.
  • El Comité de No Intervención: Francia y Gran Bretaña impulsaron este pacto para evitar que la guerra se extendiera por Europa, pero en la práctica perjudicó a la República, ya que Alemania e Italia lo ignoraron sistemáticamente.

Evolución militar: Etapas de la guerra

  • La marcha hacia Madrid (julio-noviembre, 1936): El objetivo de los sublevados era tomar la capital rápidamente. El Ejército de África, al mando de Franco, cruzó el estrecho gracias a un puente aéreo alemán e italiano. Avanzaron por Extremadura y Toledo. Sin embargo, Madrid resistió bajo el grito de "¡No pasarán!", gracias a la Junta de Defensa del general Miaja y a las Brigadas Internacionales.
  • La Batalla del Norte (abril-octubre, 1937): Al fracasar en Madrid, Franco cambió de estrategia y se centró en el norte industrial. En esta etapa ocurrió el bombardeo de Guernica. La caída de Bilbao y la zona minera fue un golpe durísimo para la economía republicana.
  • La Batalla del Ebro y el final de la guerra (1938-1939): La República intentó una última gran ofensiva en la Batalla del Ebro para volver a conectar su territorio, que había sido cortado en dos por los nacionales al llegar al Mediterráneo por Vinaroz. Tras meses de lucha, el ejército republicano quedó destruido.

En 1939, Cataluña cayó sin apenas resistencia. Finalmente, el coronel Casado dio un golpe dentro del bando republicano en Madrid para intentar negociar una paz que Franco no aceptó. El 1 de abril de 1939, Franco firmó el último parte de guerra: la victoria nacional era total.

Evolución política

Zona republicana: Guerra y revolución

Hubo un colapso del Estado; el poder real pasó a manos de comités obreros y sindicatos que iniciaron una revolución social.

  • Gobierno de Largo Caballero: Intentó crear un ejército popular, pero se enfrentó a los conflictos internos entre quienes querían hacer la revolución primero y quienes querían ganar la guerra primero. Estos choques estallaron en los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona.
  • Gobierno de Juan Negrín: Buscó la resistencia a ultranza, esperando que estallara una guerra en Europa que obligara a Francia y Gran Bretaña a ayudar a la República.

Entradas relacionadas: