Toma de Decisiones y Aprendizaje Motor en el Deporte
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Experiencia en el Mecanismo de Decisión
El mecanismo de decisión es el proceso mediante el cual, una vez percibida la situación y el contexto que estamos vivenciando en ese momento, debemos tomar una decisión sobre qué hacer y cómo actuar. Cuantas más situaciones similares hayamos vivido, más recursos a nivel decisivo tendremos, ya que habremos experimentado si las decisiones pasadas funcionaron o no. Por lo tanto, tendremos más opciones de elegir aquellas que tengan una mayor probabilidad de éxito.
No podemos olvidar que la experiencia está íntimamente ligada a tomar mejores decisiones. No es lo mismo estar empezando a esquiar que llevar ya cinco años de práctica, donde probablemente, ante una situación que requiera resolución, se tomarán mejores decisiones debido a las experiencias acumuladas durante esos cinco años.
Entrenamiento del Mecanismo de Decisión
Al igual que sucede en el mecanismo de percepción (recordando que ambos mecanismos tienen lugar en el cerebro), cuando se empieza un deporte, lo habitual es comenzar con tareas motoras (T.M.) donde apenas se requiera tomar decisiones (tareas motoras definidas). El objetivo es avanzar paulatinamente para que el deportista adquiera autonomía de elección entre varias opciones, hasta culminar en una autonomía total, trabajándola en situaciones reales de juego como partidos o competiciones.
3.1 Habilidades Motrices Básicas (HMB)
Las habilidades motrices básicas (HMB) son movimientos naturales desarrollados durante la infancia (como correr, saltar, lanzar, girar, entre otros) que el ser humano aprende para sobrevivir. Estas constituyen la base sobre la que posteriormente se construyen las tareas motrices deportivas. No están dirigidas a un deporte específico, sino que representan el «abecedario» y la base fundamental sobre la que se edificarán los movimientos deportivos complejos. Son innatas y comunes a todas las personas.
Se trabajan como acciones motoras básicas y tareas motoras. Su diferencia radica en lo siguiente:
- Acciones motoras básicas: Solo tienen un objetivo global y características de movimiento (sin técnica). Definen qué queremos hacer (la meta, de forma global y no ambiciosa) y cómo se realiza el movimiento. No hay técnica, solo se brindan posibilidades (con giros, saltos, etc.), lo cual enriquece pero no enseña una destreza específica.
- Tareas motoras: Tienen un objetivo deportivo (resultado), condiciones de entorno específicas (reglas, materiales) y una forma concreta de ejecución (gesto técnico).
3.2 Diseño de Tareas Motoras
En el diseño de tareas motoras, el profesional actúa como un «ingeniero del aprendizaje» que utiliza los ejercicios y juegos como herramientas dirigidas a un deporte, planteando retos que obligan al alumno a explorar y afianzar su repertorio.
La diferencia clave radica en la implicación cognitiva:
- Mientras que las habilidades motoras básicas son movimientos naturales, con objetivos definidos y características comunes a todos los individuos, sin una técnica, constituyendo la base motriz general...
- Las tareas motoras exigen que el alumno utilice el pensamiento para resolver situaciones, constituyendo verdaderas situaciones de aprendizaje. En ellas existe una ejecución con intención deportiva, así como condiciones necesarias para su entrenamiento (recursos y espacios adecuados), estando diseñadas específicamente para desarrollar capacidades motrices concretas.