La Demostración de la Existencia de Dios en Santo Tomás de Aquino: Las Cinco Vías
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Dios
La Existencia de Dios
Tomás de Aquino, como creyente, parte de la certeza de que Dios existe. Para ello, organiza su filosofía con el objetivo de demostrar su existencia.
La existencia de Dios es evidente en sí misma, pues en Él coincide la esencia y la existencia, pero no lo es para nosotros, ya que no comprendemos la esencia divina.
San Anselmo pretendió probarla a priori con el (llamado a partir de Kant) argumento ontológico, que sostiene que la no existencia de Dios es inconcebible: si Dios es aquello mayor que lo cual no cabe pensar nada, debe existir, porque si no, no sería aquello mayor. Sin embargo, para Santo Tomás este argumento no es válido: existe un paso ilícito del orden ideal al orden real, pues conceder que Dios sea ese ser no implica necesariamente su existencia fuera de la mente.
A Dios hay que demostrarlo a posteriori, a partir del conocimiento que nos da la experiencia, de observaciones empíricas de fenómenos cotidianos, es decir, a partir de los efectos. Además, como se dice en la Epístola a los Romanos de San Pablo, Dios puede ser conocido por sus obras.
Las Cinco Vías de Demostración de la Existencia de Dios
Esquema General de las Vías
- Constatación de un hecho de experiencia.
- Aplicación del principio de causalidad aristotélico.
- Imposibilidad de llevar ese principio al infinito (regreso al infinito).
- Conclusión: Dios debe existir.
Desarrollo de las Vías
Primera Vía: Vía del Movimiento
Inspirada en Aristóteles (usada por Maimónides y San Alberto Magno). Toda cosa que se mueve debe ser movida por otra. Si extendemos este proceso al infinito, no habría movimiento, pues si no hay primer motor, no hay movimiento segundo, intermedio o final. Por lo tanto, debe haber un Motor Inmóvil que mueva sin ser movido.
Segunda Vía: Vía de la Causa Eficiente
Inspirada en Aristóteles (usada por Avicena y San Alberto Magno). En el mundo sensible hay un orden de causas eficientes. Nada puede ser causa eficiente de sí mismo, pues necesitaría ser anterior a sí mismo. Si se extendiera al infinito este proceso, no existiría primera causa y, por tanto, tampoco causa intermedia y efectos. Por lo que existe una Causa Eficiente Primera (causa incausada).
Tercera Vía: Vía del Ser Necesario
Inspirada en Maimónides (tomada de Avicena). Las cosas pueden existir o no existir, es decir, están sometidas a la contingencia. Lo que lleva en sí mismo la posibilidad de no existir hubo un tiempo en que no existía. Pero las cosas existen, por tanto, existe un Ser Necesario que es causa de la necesidad de los demás.
Cuarta Vía: Vía del Ser Supremo
Inspirada en el Neoplatonismo. Encontramos unos grados de perfección en las cosas: unas son más o menos bellas, buenas, etc. El más o el menos se dicen de las cosas en cuanto se aproximan más o menos a lo máximo. Existe, por tanto, algo que es el Máximo Ser y que es causa de cualquier perfección de los seres.
Quinta Vía: Vía del Gobierno del Mundo
Hay cosas que no tienen conocimiento, como los cuerpos naturales, y obran por un fin, lo que se puede comprobar observando cómo siempre obran igual para conseguir lo mejor. Para alcanzar su objetivo obran intencionadamente, pero las cosas que no tienen conocimiento no tienden al fin sin ser dirigidas por alguien con conocimiento e inteligencia. Por tanto, hay un Gobernador Supremo, que hace que todas las cosas se dirijan a un fin.