La Demostración de la Existencia de Dios en el Sistema de Descartes

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El Argumento Ontológico en la Filosofía de Descartes

El argumento ontológico es, en esencia, el mismo que formuló San Anselmo. Parte de la idea de Dios como un ser sumamente perfecto y, teniendo en cuenta que la existencia es una perfección, se concluye que la existencia está incluida dentro de la idea de perfección; del mismo modo que en la idea de una esfera está incluida la característica de que todos sus puntos son equidistantes de su centro.

Por tanto, podemos estar tan seguros de la existencia de Dios como de una demostración de geometría. Así pues, para Descartes, es cierto que Dios existe.

La jerarquía de las sustancias

De hecho, sólo Dios es sustancia en sentido estricto, definida como “aquello que existe por sí mismo y no necesita de nada más para existir”. Bajo esta premisa, podemos distinguir:

  • Res infinita (Dios): La sustancia suprema de la cual dependen las demás.
  • Res cogitans (sustancia pensante): Sustancia derivada.
  • Res extensa (sustancia extensa): Sustancia derivada.

Ninguna de las dos sustancias derivadas necesita de la otra para existir, pues son independientes entre sí, pero ambas requieren de Dios para su existencia.

Dios como garante del conocimiento

No sólo puedo estar seguro de que Dios existe, también puedo tener la certeza de que las ideas que poseo y que parecen provenir del mundo externo tienen su correlato en la realidad fuera de mi conciencia. Dios no puede engañarnos, porque el engaño es una imperfección y Él es un ser perfecto, infinitamente bueno y veraz.

En resumen, Dios no sólo es la sustancia, sino que, además, es el garante de la existencia de una realidad externa a mi conciencia y de la veracidad de mi conocimiento sobre dicha realidad.

El Círculo Cartesiano

Fue precisamente este papel clave de la idea de Dios lo que le supuso una de las objeciones más fuertes a su sistema filosófico, conocida como “círculo cartesiano”:

  1. Por un lado, la verdad de las ideas que forman nuestro conocimiento se basa en suponer la existencia de Dios.
  2. Por otro, la existencia de Dios se basa en suponer que la idea innata que tenemos de Dios como infinitamente perfecto es verdadera.

Por ello, se le acusaba de estar pidiendo que se aceptase como un principio o axioma lo que tenía que ser demostrado. Descartes no fue capaz de responder satisfactoriamente a esta objeción y la cuestión permanece abierta.

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