Desarrollo de la Percepción Espacial y Mapas Cognitivos en la Infancia

Clasificado en Plástica y Educación Artística

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1. Las propiedades topológicas

  • Proximidad (en sentido de vecindad): Varios puntos que están próximos entre sí, a través de una deformación continua se mantienen también próximos.
  • Separación: Dos puntos que están separados se mantendrán también separados a través de una deformación continua.
  • Orden o sucesión espacial: Varios puntos que mantienen un orden en una línea (A, B, C), a través de una deformación continua también conservarán ese orden (A, B, C).
  • Interioridad (interior/exterior): Los puntos interiores de una zona cerrada de una figura se mantendrán también interiores a través de una deformación continua. Por ejemplo, si a un globo (lleno de aire) le hacemos un hueco (empujando con un dedo sin romperlo) habremos hecho una transformación topológica del mismo. Se conserva el interior y el exterior del mismo, en el sentido de no poder pasar del interior al exterior sin abrir el globo.
  • Continuidad: Las líneas continuas se mantienen continuas a través de una deformación continua (por definición).

Modelo relativo a la evolución del mapa cognitivo de Shemyakin

Identificación de los puntos de referencia, también denominados hitos o marco (landmark)

Son elementos básicos del mapa. Son objetos que llaman la atención o puntos de decisión del entorno que se perciben y recuerdan. A su alrededor se coordinan acciones y decisiones del niño y sirven como instrumentos para mantener el rumbo. No tienen por qué ser iguales para todas las personas; destacan por sus características visuales o por la atención que les presta el sujeto debido a sus características funcionales.

Appleyard describe tres rasgos en los elementos que los pueden convertir en hitos:

  • a) Los que se usan mucho y/o con significación simbólica importante.
  • b) Los de gran tamaño.
  • c) Los que tienen contornos o formas singulares y superficies brillantes.

Desde los 4 años o antes, el niño es capaz de reconocerlos, y esta faceta permanece invariable a lo largo de los años. Lo que sí evoluciona con el desarrollo es la capacidad de usarlos para localizar espacialmente otros elementos o acontecimientos.

Ordenamiento de los hitos en rutas secuenciales

Para construir un mapa cognitivo se necesita un método para ir de un hito a otro. Siegel define "ruta" como una rutina sensoriomotora para moverse de un hito A hasta un hito B. El conocimiento de una ruta es secuencial y se basa en la percepción dinámica del mundo, es decir, en la construcción del espacio a través de la locomoción. Las personas reconocen las rutas mucho antes de poder reconstruirlas, ya que la memoria de reconocimiento es previa a la memoria de evocación.

Construcción de mapas globales

Es decir, configuraciones o patrones generales de las disposiciones mutuas de los objetos. Esto se basa en la percepción estática del mundo, es decir, en la construcción del espacio a través de la visión. Si tuviéramos que recordar cada una de las rutas que contiene un mapa, necesitaríamos una capacidad de memoria enorme; no sería económico cognitivamente hablando. Necesitamos, por tanto, un medio por el cual podamos almacenar toda esa información en una sola estructura cognitiva, una especie de "minimapa": esto serían las configuraciones.

Concepción del espacio y de sus propiedades geométricas

De acuerdo con Piaget, la noción de espacio se construye paulatinamente siguiendo el orden que parte de las experiencias: topológicas, proyectivas y euclidianas, al contrario del orden en que históricamente fueron formalizadas las respectivas geometrías.

En la comprensión del espacio influye la percepción visual que comienza desde el nacimiento; la prensión y la locomoción son importantes e influyen. La locomoción nos permite desplazarnos por el espacio y experimentar con el cuerpo la relación con el entorno. En esta primera etapa, el espacio del niño se reduce a las posibilidades que le brinda su capacidad visual, táctil y motriz; por lo que la noción correspondiente se denomina espacio perceptual y tiene, durante largo tiempo, al cuerpo como centro principal de referencia.

Hacia finales de esta etapa, el niño percibe las relaciones espaciales entre las cosas, pero no se las representa todavía en ausencia de contacto directo. El espacio perceptual es un espacio concreto donde el propio cuerpo es la fuente de las relaciones espaciales ligado a las acciones por él ejecutadas. El desenvolvimiento del espacio representacional exige maduración y experiencia, y solo cuando las alcanza puede comunicar a los demás sus conocimientos empleando símbolos.

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