Desarrollo del Regionalismo y Nacionalismo en España: Cataluña y País Vasco ante el Centralismo Madrileño

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B. Regionalismos y Nacionalismos frente a Madrid

El liberalismo adoptó un modelo centralista que dividió el territorio en provincias y concentró todo el poder en la capital, donde las élites eran las únicas que disfrutaban del poder. Paralelamente, el Estado apenas intervenía en la modernización de España. Eran las iniciativas regionales individuales las que promovían la modernización. De manera que no nació una burguesía única, sino burguesías regionales diversas. Estas burguesías encontraron en el regionalismo y la exaltación del elemento diferenciador una de sus razones de ser y la explicación de su prosperidad (ej. Cataluña y el País Vasco). Posteriormente, ese movimiento de carácter pequeñoburgués tuvo éxito y atrajo a la alta burguesía.

1. Cataluña

Comienza como un movimiento cultural (la «Renaixença»), que tras el fracaso de carlistas y republicanos federales se transforma en un movimiento prenacionalista.

Características:

  • Autonomismo y regeneracionismo.
  • Cataluña, capitalista, burguesa, europea y moderna, es el modelo a imitar en el resto de España.
  • Es un movimiento burgués, reformista y no revolucionario.

Evolución:

En 1891 se fundó la «Unió Catalanista» con un programa conocido como las «Bases de Manresa», que proponía:

  • Federalismo.
  • Una constitución regional catalana.
  • Respeto a la tradición.

2. País Vasco

Origen:

En 1876 se abolieron los Fueros, lo que produjo dos tipos de reacciones:

  • Mayoritaria: Buscaba rentabilizar la abolición con los «conciertos económicos» (impulsada por el empresariado y las clases urbanas).
  • Minoritaria: Desde el tradicionalismo más extremista, propugnaba la recuperación íntegra de los Fueros y la vuelta a una mítica edad de oro vasca. Sus enemigos eran el liberalismo y la inmigración.

Evolución:

Sabino Arana defendió la vuelta de los Fueros y la recuperación de la soberanía (es decir, la independencia). Sus ideales eran «Dios y Patria Vieja». En 1895 fundó el PNV y se declaró antiespañol, independentista y tradicionalista, aunque inicialmente no tuvo un éxito masivo.

A fines del siglo XIX, la burguesía urbana se incorporó al movimiento, que se convirtió en autonomista. Su política consistió en presionar al gobierno con el argumento de que así se moderarían sus bases. Paralelamente, vendía esa moderación a sus bases como un medio de llegar por la vía lenta a la independencia.

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