Desarrollo sensorial del bebé: visión, audición, tacto, olfato y gusto, y los patrones de apego

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Describe brevemente las características de la percepción (sentidos)

Visión

  • Entre el 2.º y el 3.er mes, los bebés serán ya capaces de hacer frente a la complejidad de contrastes del tablero completo.
  • Un bebé de 4 semanas explora menos, menos sistemáticamente y con mayor tendencia a concentrarse en zonas de alto contraste, como las partes externas del estímulo.
  • Un mes después, la exploración visual es más sistemática, más ordenada, más compleja, y se concentra en las partes internas del rostro humano.
  • En la frontera entre el 1.er y el 2.º trimestre, los bebés muestran ya su preferencia por la información visual organizada frente a la desorganizada.
  • Hacia los 3 meses reconocen la cara de su madre en una fotografía y son capaces de diferenciar entre las fotos del rostro de dos personas desconocidas que tengan cierto parecido entre sí.
  • Hacia los 4 meses los colores se perciben enmarcados en categorías, de tal manera que el bebé percibe como más semejantes dos azules muy diferentes que un azul y un verde.
  • Hacia los 6 meses, en muchos aspectos, las capacidades visuales alcanzan los valores del adulto o están más próximas a dichos valores que a los del recién nacido.

Auditiva

  • Los recién nacidos no solo oyen, sino que pueden hacer varias discriminaciones auditivas.
  • Prefieren la voz humana a cualquier otro estímulo auditivo.
  • Son capaces de discriminar, muy pronto, entre sonidos muy parecidos (como ba y pa, por ejemplo).
  • Tienen una disposición generalizada para el lenguaje humano al que realmente están expuestos. Aun bajo ciertas condiciones experimentales, los bebés de unos pocos días mostrarán preferencias por las características prosódicas (ritmo, acento, entonación...) de su propia lengua o de otra similar, frente a otras lenguas con características prosódicas muy diferentes.
  • Desde los primeros días de vida, los bebés giran los ojos y la cabeza en dirección a la fuente de un sonido.
  • Unos meses después utilizarán el sonido como fuente de información sobre la distancia a la que se encuentra el objeto que lo produce, de manera que:
    • Hacia los 6 meses, estando el niño en una habitación oscura y haciendo sonar a diferentes distancias un objeto que emite un sonido que le agrada, será más probable que haga movimientos de coger el objeto cuando este esté realmente al alcance de su mano que cuando se encuentra a una distancia claramente fuera de su alcance.

Táctil

  • Son sensibles al dolor.
  • Tienen capacidad para percibir cambios de temperatura.
  • El tacto es importante, además, porque desde muy pronto es un instrumento útil de exploración de los objetos del entorno que se dejan manipular por el bebé.
  • Hacia los 3-4 meses desarrollan una conducta típica que consiste en coger el objeto y llevarlo a la boca.
  • A partir de los 6-7 meses, la exploración táctil irá tomando el protagonismo atribuido hasta ahora a la boca.

Olfato

  • Si empapamos un algodón con un líquido de olor agradable y otro con un líquido de olor desagradable, podemos observar la reacción de agrado ante el primero y de desagrado ante el segundo.
  • Esta sensibilidad presente en el momento del nacimiento se desarrolla después, durante los primeros días de vida, dando lugar a una creciente preferencia por el olor del cuerpo de la madre.

Gusto

  • Las papilas gustativas maduran antes del nacimiento; cuando nacen tienen ya sensibilidad a distintos sabores, mostrando agrado y desagrado.
  • Los sabores dulces son gratos.
  • Los sabores ácidos no son de su agrado.
  • Los sabores amargos dan lugar a una expresión de disgusto.
  • Si se les da a beber agua azucarada desde el principio, tenderán después a mostrar una mayor preferencia por este tipo de agua.
  • Si acostumbramos a tomar cierto alimento con sal, no les gustará cuando se les dé soso.
  • Los bebés detectan el sabor que tiene la leche materna a partir de los alimentos que la madre consume.

Ainsworth: 3 patrones de apego

Apego seguro

Es el patrón más frecuente. Características:

  • Exploración activa en presencia de la figura de apego.
  • Ansiedad en los episodios de separación.
  • Reencuentro con la madre caracterizado por la búsqueda de contacto y proximidad, y facilidad para ser confortados por ella.

Apego ansioso-ambivalente

Una proporción menor. Características:

  • Exploración mínima o nula en presencia de la madre.
  • Una reacción muy intensa de ansiedad ante la separación.
  • Comportamiento ambivalente en el reencuentro y gran dificultad para ser consolado por la figura de apego.

Apego ansioso-evitativo

Con un porcentaje aproximado del 20 %. Características:

  • Exploración nula.
  • Escasa o nula ansiedad ante la separación.
  • Ausencia de una clara preferencia por la madre frente a extraños y evitación de la misma en el reencuentro (alejándose de ella, pasando de largo o evitando el contacto visual).

Apego desorganizado

Recientemente se ha descrito este patrón, en el que se agrupan los niños que, en esta situación:

  • Muestran desorientación.
  • Se aproximan a la figura de apego con evitación de la mirada.
  • En el reencuentro pueden mostrar búsqueda de proximidad para, repentinamente, huir y evitar la interacción, manifestando movimientos incompletos y no dirigidos a ninguna meta, y conductas estereotipadas.

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