Por qué Descartes escribió el Discurso del Método: Crisis y Revolución del Siglo XVII

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Francés

Escrito el en español con un tamaño de 5,08 KB

Introducción al Discurso del Método

En 1637 se publica en Holanda (el país más tolerante de aquella Europa) el Discurso del método para dirigir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias, obra que aparecía anónimamente y en francés, y no en latín, como era habitual. El contexto de la primera mitad del siglo XVII en la que vivió Descartes ayuda a explicar por qué éste creyó necesario una obra, publicada con esas características, que se ocupase del método, y por qué defiende que el anterior “camino” al conocimiento debe abandonarse y que la razón debe ser guiada de un modo distinto. Descartes busca una certeza para sobrevivir a la crisis del momento.

Las Crisis del Siglo XVII

La Crisis Política y el Barroco

La crisis es en primer lugar política. La Guerra de los Treinta Años (1618-1648) que enfrentaba a unos Estados alemanes con otros y sus respectivos aliados implicó a toda Europa: católicos frente a reformados. Este conflicto en el que Descartes mismo participó trajo asociada una profunda crisis económica y demográfica. El carácter ilusorio de la vida y la presencia de la muerte serán recogidas por el Barroco. Calderón de la Barca con La vida es sueño juega con esa visión de la vida que influirá en el proceso de duda cartesiano.

La Crisis Religiosa

La crisis también es religiosa. Como consecuencia del conflicto bélico, la autoridad del Papa en la interpretación de la Biblia desaparece. La Reforma luterana había valorado el papel de la razón individual; es el propio cristiano quien, mediante la gracia de Dios, interpreta la Biblia. La autoridad del Papa y la unidad religiosa pierden peso y lo gana la autonomía de la razón. El resultado de esta guerra hizo acentuar la pérdida de autoridad de la fe católica ya iniciada por el nominalismo, el humanismo y la revolución científica.

Corrientes Filosóficas y Científicas Precursoras

El Nominalismo y la Autonomía de la Razón

El nominalismo de Ockham criticó la relación tomista entre razón y fe. Según Tomás de Aquino, los contenidos de fe no podían ser contradichos por la razón, que perdía su autonomía. Guillermo de Ockham defendió una absoluta separación entre razón y fe: los contenidos de la fe son completamente distintos a los de la razón, porque ésta no puede llegar al conocimiento de Dios. Por tanto, la razón pierde como referencia a la fe y recupera su autonomía. El Discurso no tiene ningún sentido si no se supone esa autonomía de la razón.

La Filosofía Escolástica y el Giro Antropocéntrico

La filosofía escolástica había desarrollado un enfoque gocéntrico de lo existente. Toda reflexión comenzaba afirmando la existencia de Dios; el hombre y el mundo son sus consecuencias. Se provocó la visión antropocéntrica: el hombre pasa al lugar central y se convierte en el arranque de cualquier reflexión posible. Sin esta influencia, el proyecto cartesiano de un método que guíe al hombre en su solitaria búsqueda de certeza sin contar con Dios carece de sentido.

La Revolución Científica y las Matemáticas

La revolución científica generó la caída del modelo geocéntrico y una nueva concepción heliocéntrica. Acabó con la autoridad de Aristóteles y de la Biblia en cuestiones también científicas. El resultado fue la condena a Galileo por parte de la Iglesia. Ahora que Aristóteles había dejado de ser una referencia externa para la razón, la necesidad de un método para decidir cuándo estamos frente a una verdad se hacía inevitable. Pero la publicación de esa propuesta metodológica, precisamente por la actitud defensiva de la Iglesia, debía ser muy cauta (de ahí el anonimato) y donde su dominio fuera menor (por eso en Holanda).

Las matemáticas eran las únicas ciencias que proponían demostraciones indudables, y cuando lo matemático se aplicaba a otras ciencias, se producía un inmediato desarrollo.

El Proyecto Metodológico de Descartes

La crisis y pérdida de referentes trajo el escepticismo. Por eso la estrategia cartesiana empezará por vencer el escepticismo con sus propias armas, transformando la duda escéptica en metódica.

Sin referentes no racionales, con lo matemático como modelo y frente al escepticismo, Descartes afronta un proyecto metodológico que le permita superar la crisis, acompañando así a otros autores que asumen la misma intención.

El método resolutivo-compositivo de Galileo permite expresar los fenómenos observados en lenguaje matemático. El mundo físico de Descartes también será un mundo matematizado.