Descartes y Marx: Convergencias y Divergencias en la Razón y el Progreso
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El contraste filosófico: Descartes frente a Marx
Descartes, al ser idealista, sostiene que el fin último de las cosas reside en las ideas y que las sustancias son fijas. Esta postura es opuesta al materialismo de Marx, quien considera que la materia es la causa última de la realidad. Sin embargo, Marx va más allá al criticar dicho idealismo mediante la incorporación de la lucha de opuestos. Al igual que Hegel, Marx entiende que en la realidad no existen objetos-sustancia tal como los concibe el idealismo o racionalismo clásico, sino que todo lo real es un proceso de continuo devenir; un despliegue de un proceso material.
Puntos de encuentro: Razón, Ciencia y Progreso
Para concluir, debemos señalar que ambos autores comparten una profunda confianza en la idea de progreso, ciencia y razón:
- Descartes: Inicia su preocupación filosófica con el modelo matemático como herramienta para alcanzar la verdad absoluta.
- Marx: Comparte la convicción de que, mediante el uso correcto de la razón y el avance científico, se logrará la emancipación del ser humano.
La crítica a la alienación en Marx
Marx sostiene que, al abandonar la sociedad capitalista, la cual nos aliena, podremos alcanzar nuestra verdadera esencia. La alienación se define como todo proceso de extrañamiento mediante el cual el ser humano pierde su esencia. Podemos identificar diversas formas de alienación:
- En el trabajo: El ser humano se deshumaniza al realizar labores mecánicas.
- Social: Se pierde la esencia igualitaria, priorizando el "tener" sobre el "ser".
- Religiosa: El ser humano convierte lo natural en algo ajeno, supeditado a fuerzas superiores. Esto se refleja en sus célebres frases: “La religión es el opio del pueblo” o “La religión son las flores que adornan las cadenas de los oprimidos”.
Hacia una sociedad sin clases
Marx propone que, al superar estas formas de alienación —laboral, social, política y religiosa— y centrarse en la razón y la ciencia, el proletariado podrá abandonar su situación de opresión. A través de la revolución, se busca instaurar una sociedad sin clases, sin injusticia, sin propiedad privada y, en última instancia, con mayores libertades para el trabajador.