Desembarco de Alhucemas y la Evolución de los Tercios Españoles: Estrategias y Tácticas Militares

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El Desembarco de Alhucemas: Un Hito en la Historia Militar

El Desembarco de Alhucemas, ocurrido el 8 de septiembre de 1925, marcó un punto de inflexión en la historia militar, especialmente en las operaciones anfibias. Tras el desastre de Annual en 1921, donde se registraron 14.000 bajas, se inició una campaña de reconquista y pacificación en el protectorado español en Marruecos. Melilla y sus alrededores fueron asegurados, y con la liberación de Nador y la conquista del monte Gurugú, se comenzó la recuperación del terreno perdido. Franco, en aquel entonces jefe del Tercio, jugó un papel crucial en estas operaciones.

Contexto Político y Estratégico

En septiembre de 1923, Primo de Rivera asumió el gobierno en España. La situación se complicó cuando Abd el Krim, líder rifeño, penetró en el protectorado francés, ocupando 43 de 66 posiciones. Ante esto, Francia solicitó a España un plan conjunto para acabar con la resistencia rifeña.

Desafíos y Objetivos

La operación presentaba múltiples dificultades, principalmente la falta de experiencia en una operación militar de tal magnitud, que requería la coordinación de fuerzas aéreas, terrestres y navales españolas y francesas. El objetivo principal era ocupar Axdir y establecer una base de operaciones capaz de albergar una división de 20.000 efectivos para futuras operaciones en el Rif.

Fuerzas y Desarrollo de la Operación

Bajo el mando ejecutivo del general Sanjurjo y el comandante en jefe Primo de Rivera, 13.000 soldados se prepararon para la operación. Previamente, se realizaron reconocimientos y Abd el Krim intentó tomar Tetuán, pero la ciudad resistió hasta el día 13, permitiendo el desembarco. La operación comenzó el día 8, retrasada por el mal tiempo, en las playas de Ixdain y la Cebadilla. Se utilizaron 24 barcazas tipo K, apoyadas por bombardeos aéreos y navales. A pesar de que la playa de la Cebadilla estaba minada, 9.000 soldados desembarcaron inicialmente, y al final del día, 13.000 ya estaban en tierra. Cabe destacar que esta fue la primera vez que se usaron carros de combate en un desembarco, específicamente los Renault FT 1917, y también la primera operación conjunta aire-tierra-mar con un mando unificado, sentando las bases del desembarco anfibio moderno. El avance continuó y el 2 de octubre cayó Axdir. Esta operación es estudiada por la infantería de marina de los Estados Unidos.

Operaciones Posteriores

Las operaciones se reanudaron en la primavera de 1926. Sanjurjo recorrió la trágica ruta del desastre de Annual, acorralando a Abd el Krim, quien finalmente se entregó a los franceses. Las operaciones de ocupación y pacificación continuaron con el avance sobre Xauen y el enlace entre las zonas oriental y occidental, logrando la pacificación del protectorado entre 1926 y 1927.

Los Tercios Españoles: Origen, Organización y Evolución

Origen de los Tercios

Se considera que los Tercios nacieron en 1534, durante las campañas en Italia y la guerra de Granada. Estas unidades de infantería constituyeron una pieza fundamental de la historia militar en los siglos XVI y XVII. Surgieron como resultado de la evolución orgánica y los procedimientos tácticos a finales del siglo XV. Los primeros fueron los de Lombardía, Cerdeña, Nápoles y Sicilia. A lo largo del siglo XVI, se crearon los Tercios Nuevos.

Organización y Mando

Los Tercios no eran unidades tácticas, sino administrativas y de encuadramiento. El mando recaía en el Maestre de Campo, quien dirigía su propia compañía. La plana mayor incluía al Sargento Mayor (segundo jefe del Tercio), el Tambor Mayor o General, el Municionero (encargado de la munición y las necesidades de los soldados), el Capitán y el Teniente Barrachel (una especie de policía militar), médicos y capellanes.

Tropa y Evolución

Inicialmente, los Tercios estaban formados por tres *coronelías* con un total de 12 compañías de 250 plazas cada una, divididas en 10 de piqueros y 2 de arcabuceros. En 1560, las *coronelías* desaparecieron, y se pasó a una división de 8 compañías de coseletes y 2 de arcabuces. Finalmente, se organizaron a base de compañías, entre 10 y 20, de 250 a 100 hombres, sumando entre 1.000 y 3.000 efectivos por Tercio. En los últimos años, se crearon unidades de granaderos con 4 compañías de 60 hombres por ejército.

Adiestramiento y Armamento

El adiestramiento era responsabilidad de los sargentos y de los cabos de escuadra, aunque los novatos se formaban sobre la marcha. También se fomentaban las *camaraderías*. Todos los soldados portaban daga y espada. Los piqueros se dividían en *pica seca* y *pica completa*. Las armas de fuego incluían arcabuces y, a partir de 1567, mosquetes.

Empleo Táctico

En combate, los Tercios se agrupaban en escuadrones de picas con figuras geométricas adaptadas al terreno y la situación, bajo la responsabilidad del Sargento Mayor. Las formaciones podían ser en cuadrado, prolongado, cuña o rombo. La eficacia de los Tercios se basaba en la combinación de armas de fuego y blancas. Los piqueros formaban escuadrones flanqueados por arcabuceros. En caso de ataque de caballería, los arcabuceros se integraban en el escuadrón. Otra ventaja era su versatilidad, ya que podían combatir en orden cerrado o dividirse en unidades menores y móviles, capaces de llegar al combate individual. Además, utilizaban escaramuzas, golpes de mano, asedios, pequeñas batallas y *encamisadas* (acciones nocturnas con camisa blanca para desmoralizar al enemigo). En caso de asedio, se realizaban obras de atrincheramiento para rodear la plaza y aproximar cañones y minas al muro, mientras un escuadrón proporcionaba seguridad. Si debían replegarse, lo hacían con secreto y seguridad. En cuanto a la maniobra, se intentaba evitar el combate y conseguir el éxito sin empeñarse en la batalla.

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