Desenlace y misterios de Marina: El trágico destino de Kolvenik
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La enfermedad de Kolvenik y el origen del conflicto
Se reveló la naturaleza de la enfermedad que afectaba a Kolvenik, la cual destrozaba su cuerpo, llevándolo a ocultarse y a rehuir de toda compañía. Eva, temerosa de que él se quitara la vida, creyó que tener un hijo le daría una razón para seguir adelante. Sin embargo, la situación empeoró, y Shelley terminó cuidando de María como si fuera su propia hija.
Shelley confesó que Kolvenik había logrado resucitar 30 años después de su muerte gracias a un suero, reconstruyéndose con pedazos de otros cuerpos y creando seres similares a él.
El enfrentamiento en la cúpula
Tras escuchar ruidos extraños provenientes de la cúpula, los protagonistas intentaron huir, pero Kolvenik atrapó a Marina. Exigió el suero verde que poseía Eva a cambio de su libertad. Aunque Eva se negó inicialmente, al comprender lo que Marina significaba para Óscar, terminó entregándolo.
- Una de las figuras atacó a Óscar: era María Shelley, transformada por Kolvenik con garras y un rostro malévolo.
- Óscar persiguió a la criatura y derramó el frasco al vacío.
- Kolvenik lanzó a Marina contra una estatua.
- Eva disparó contra Kolvenik hasta que ambos murieron abrazados, consumidos por las llamas.
La verdad sobre la salud de Marina
Tras el suceso, Marina se mostró distante y evitó a Óscar, lo que provocó que este se marchara. Un mes después, al regresar para aclarar lo ocurrido, encontró a Germán devastado: la misma enfermedad que acabó con su madre estaba consumiendo a Marina. Óscar comprendió entonces que las visitas al médico no eran por Germán, sino por ella.
El trágico final
A pesar de una aparente mejoría, Marina sufrió una recaída definitiva. Óscar acudió desesperado a la casa del doctor Shelley en busca del suero, pero este se negó, advirtiendo que intentar alterar la naturaleza fue el mayor error de su vida, tal como ocurrió con Kolvenik. Finalmente, Marina murió en casa, abrazada a Óscar y sonriendo a su padre.