El Despotismo Ilustrado y la Ilustración: Transformaciones del Siglo XVIII
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El Despotismo Ilustrado en el Siglo XVIII
Durante el siglo XVIII, en la mayoría de los países europeos se habían impuesto monarquías absolutas. Los reyes de este siglo deseaban mantener e incluso ampliar su poder, pero, a la vez, eran conscientes de que sus países sufrían graves problemas económicos y sociales que había que resolver.
Para conseguirlo, plantearon una política de reformas basadas en las ideas de una corriente filosófica nueva: la Ilustración. Por eso se habla de despotismo ilustrado cuando nos referimos a las monarquías absolutas del siglo XVIII.
La política de reformas
La política de reformas atacó varios frentes:
- Refuerzo del Estado: Se siguió intentando centralizar la administración, profesionalizar el ejército y reducir el poder de los Parlamentos y otras instituciones.
- Mejora económica: Se buscó el desarrollo de la industria y el comercio, favoreciendo el avance científico y la educación.
Sin embargo, ninguna de estas reformas alteró la base del Antiguo Régimen. Se mantuvieron la sociedad estamental y el régimen señorial. En definitiva, el despotismo ilustrado intentaba reformar el poder del Estado sin cambiar sus fundamentos, lo que a medio plazo se mostró imposible.
La Ilustración: Características y Pensamiento
La Ilustración fue un fenómeno con múltiples facetas. Sus postulados afectaron a casi todos los aspectos de la vida de las personas, desde la ideología y las creencias religiosas hasta la forma de organización social y política de los países.
Los siete pilares del pensamiento ilustrado
- Predominio de la razón: Como criterio de verdad frente a la tradición, lo sobrenatural y la superstición.
- La crítica: Como instrumento de censura de aquellos rasgos de la sociedad, la cultura o la religión que se oponían a la razón.
- Autonomía del poder civil: Defensa de que el poder civil debía controlar incluso al poder eclesiástico.
- Tolerancia religiosa: Como expresión de la pluralidad de creencias y de ideas.
- Interés por la economía y el progreso material: Como medio para alcanzar la felicidad terrenal.
- Educación: Como instrumento para difundir la razón, por lo que era conveniente que fuese dirigida por el Estado.
- Interés por las ciencias experimentales: Fomento de las ciencias «útiles» y el sentido práctico de sus avances.