La Desamortización de Mendizábal (1836): Impacto Económico y Social del Decreto Liberal
El Decreto de Desamortización de 1836: Contexto y Naturaleza Jurídica
Este texto histórico recoge fragmentos del decreto redactado en 1836 por Juan Álvarez Mendizábal, ministro de Hacienda del gobierno progresista, por el que se pone en pública subasta un conjunto de bienes inmuebles que han sido desvinculados y expropiados por el Estado a las órdenes religiosas. Se trata del preámbulo del Decreto de Desamortización.
Naturaleza y Destinatarios del Documento
Es un documento jurídico de naturaleza económica, dirigido a la Reina Gobernadora, María Cristina, que actuaba como Regente de su hija Isabel II, para su aprobación. El documento es oficial y público, y fue dado en Madrid a finales de 1836.
Ideas Centrales del Decreto
En el texto aparecen las siguientes ideas fundamentales que justifican la medida:
- Justificación de Interés Nacional: Poner a la venta los bienes nacionalizados. Uno de los fines primordiales es sanear la Hacienda Pública, fuertemente endeudada.
- Objetivo Económico: Convertir esos bienes en propiedad privada y, consecuentemente, aumentar el número de propietarios.
- Objetivo Político: Ganar apoyos para el nuevo régimen liberal representado en la reina niña Isabel II, a la que se menciona en el documento como «símbolo de orden y libertad», representando la nueva sociedad liberal.
El Contexto de las Reformas Liberales
Los gobiernos progresistas plantean una serie de reformas que tienen como objetivo desmontar las estructuras del Antiguo Régimen (AR). Uno de los aspectos fundamentales era el sistema de propiedad de la tierra y la abundancia de bienes amortizados en manos de ayuntamientos, Iglesia y nobleza en forma de bienes de propios y comunales, bienes de manos muertas y mayorazgos.
Esta situación ya había sido analizada por los ilustrados y se había legislado sobre ella en las Cortes de Cádiz. Mendizábal se decide a llevar a cabo uno de los mayores procesos de desamortización, dejando los bienes legalmente libres para poderse comprar o vender. Estos bienes fueron vendidos en pública subasta y constituyeron un ingreso importante de dinero para la Hacienda Pública.
La Crisis de la Hacienda y la Guerra Carlista
El problema de la Hacienda en el siglo XIX es uno de los más graves de la economía española. El Estado padece un déficit crónico que obliga a pedir préstamos y emitir deuda. Mendizábal pretendía conseguir así los recursos necesarios para reducir la deuda pública y financiar la Guerra Carlista.
La Desamortización de 1836: Ejecución y Carácter Fiscal
La Desamortización promulgada en 1836, en medio de la guerra civil contra los carlistas, puso en venta los bienes del Clero Regular (frailes y monjas). De esta forma, quedaron en manos del Estado y se subastaron no solo tierras, sino también casas, monasterios y conventos. Las Cortes aprobaron el decreto y el proceso se puso en marcha a partir de febrero.
Esta medida se concibe más como una medida fiscal que como una reforma agraria. Como medida fiscal, favoreció a la clase media y alta que poseían los Títulos de Deuda Pública o dinero en efectivo, pero no favoreció a los campesinos, quienes no disponían de efectivo ni deuda para poder pujar en las subastas.
La finalidad de la venta de los bienes desamortizados era conseguir el mayor porcentaje de ingresos en el menor tiempo posible. Los bienes nacionalizados se vendieron en pública subasta al mejor postor, es decir, a gente con dinero para poder pujar y sobrepujar. El proceso fue lento y no estuvo exento de manejos y corrupciones.
Consecuencias de la Desamortización de Mendizábal
Las consecuencias de este proceso fueron profundas, tanto sociales como económicas.
Impacto Social y la Cuestión Agraria
- La burguesía se convirtió en terrateniente.
- En conjunto, el proceso no sirvió para que las tierras se repartieran entre los campesinos; por lo tanto, no fue una reforma agraria.
- La expulsión de los campesinos de los nuevos latifundios generó una masa de campesinos sin tierra (jornaleros), lo que fue una de las razones de las revueltas campesinas del siglo.
Impacto Económico y Cultural
- Desde el punto de vista económico, supuso un aumento de la superficie cultivada, lo que provocó un aumento de la producción. Sin embargo, no potenció una efectiva modernización agraria, ya que muchos nuevos propietarios solo pretendían especular con la tierra, no dedicarse a explotarla.
- La Desamortización ocasionó una gran pérdida de bienes culturales, sobre todo de los antiguos monasterios. Muchas obras arquitectónicas y los bienes muebles (pinturas, enseres) fueron vendidos sin control a otros países.
La Desamortización significó un cambio esencial en el sistema de propiedad y tenencia de la tierra: se impuso la propiedad individual y capitalista frente a la compartida del Antiguo Régimen (AR). El proceso iniciado por Mendizábal se completará en 1855 durante el Bienio Progresista, con la Desamortización General de Madoz.