Dictadura franquista: bases, pilares y actitudes

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Las bases de la dictadura (BASES POSIBLE EXÁMEN)

El régimen franquista, surgido tras la Guerra Civil española, se erigió sobre una serie de fundamentos ideológicos que definieron su naturaleza totalitaria y autoritaria. Al igual que Italia y Alemania, en el núcleo de esta ideología se encontraba la concepción de un Estado nacionalista, poderoso y centralizado, que priorizaba la unidad de España sobre las autonomías regionales. Este nacionalismo se sustentaba en un autoritarismo y una jerarquía más fuertes que una democracia. Además se impuso un orden social rígido, que defendía la familia y propiedad privada. El franquismo se caracterizó por una ideología imprecisa y cambiante, lo que generaba complejidad y confusión en su entendimiento. Esta ambigüedad ideológica permitía al régimen adaptarse a diferentes circunstancias, A diferencia de Hitler y Mussolini, Franco era militar y no político.

En el ámbito político

El franquismo enfrentaba una diversidad de grupos con ideologías opuestas, el liberalismo, el comunismo y el anticlericalismo. Sin embargo, había un rechazo común al comunismo y se defendía la confesionalidad católica del Estado, que contrastaba con la tendencia hacia el laicismo. El objetivo del régimen era mantenerse en el poder a toda costa, lo que se traducía en una represión de cualquier forma de oposición. Esta represión se ejercía a través de la persecución política, el control de los medios de comunicación.

Los pilares del régimen

El régimen franquista se apoyó en tres pilares fundamentales: el ejército, el partido único Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (FET y de las JONS), y la Iglesia católica. El ejército desempeñó un papel clave en la represión política y ocupó cargos importantes en el gobierno, gran parte de los ministros fueron militares. Su fidelidad sustentaba la continuidad del régimen. La FET y de las JONS reclutó a la militancia más activa y creó organizaciones de masas para difundir su ideología, como el Frente de Juventudes, la sección Femenina, el sindicato Español Universitario, la central Nacional Sindicalista y el Sindicato vertical. La Iglesia católica respaldó y justificó el régimen, que se definió como Estado confesional Católico. Obtuvo beneficios económicos y controló la educación y la moral pública, lo que condujo al nacionalcatolicismo.

Las diferentes familias del franquismo

En el régimen franquista, diversas “familias” o tendencias ideológicas rivalizaban por el poder, aunque todas estaban subordinadas a Franco:

  • Los militares estaban estrechamente ligados a Franco y subordinados a su mando.
  • Los falangistas, aunque inicialmente más radicales, estaban sometidos al poder de Franco y destacaban en propaganda y administración del Estado.
  • Los carlistas, defensores del tradicionalismo, tuvieron conflictos internos al renunciar a la defensa del pretendiente.
  • Los monárquicos, conservadores y católicos. Se incorporaron antiguos miembros de la CEDA y catalanistas de la Lliga. Además, mantenían relaciones con el heredero de la Corona, don Juan de Borbón.
  • La Iglesia, con influencia significativa, formaba grupos de presión como la Asociación Católica Nacional de Propaganda (ACNDP) y el Opus Dei, que ganó fuerza en la segunda etapa del franquismo. Hubo rivalidad constante entre falangistas y católicos.

Las actitudes sociales y políticas

Las actitudes sociales y políticas hacia el franquismo se dividieron en tres categorías principales: apoyo, pasividad y rechazo.

  1. Las clases altas respaldaron el régimen, recuperando influencia perdida durante la 2a República y formando élites sociales. Parte de los pequeños y medianos propietarios agrícolas del Norte de España también lo apoyaron.
  2. Las clases medias, desorientadas tras la Guerra Civil, desarrollaron una actitud pasiva debido al temor generado por el conflicto bélico y el nuevo orden establecido.
  3. Los sectores populares, considerados perdedores de la guerra, enfrentaron vigilancia y represión extrema. Aunque hubo una minoría que se opuso activamente, el miedo, la represión policial y la necesidad de sobrevivir condujeron a una situación de pasividad política generalizada.

La consolidación del régimen franquista (POLÍTICA INTERIOR)

La adaptación a una coyuntura exterior variante

El régimen franquista se adaptó a cambios en la situación internacional, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial. Inicialmente apoyando al Eje (Alemania, Italia y Japón), con influencia falangista para establecer un Estado fascista, liderado por Ramón Serrano Suñer. Sin embargo, la evolución desfavorable de la guerra llevó a Franco a moderar su política pronazi para aproximarse a los vencedores, destituyendo a Serrano Suñer y retornando a la neutralidad. Se eliminaron símbolos fascistas y se promulgaron leyes para dotar de legitimidad jurídica al régimen.

La institucionalización del régimen

La institucionalización del régimen franquista se basó en ocho Leyes Fundamentales, que comenzaron con el Fuero del Trabajo en 1938, establece un sindicato único obligatoria, sin libertad sindical. Continuaron con la “democracia orgánica” en la década de 1940.

La Ley Constitutiva de las Cortes del régimen franquista estableció una división de poderes que, en la práctica, era meramente simbólica. Tanto las Cortes como la justicia estaban subordinadas al ejecutivo y al Caudillo, quien mantenía plenos poderes. Las Cortes carecían de carácter democrático, compuestas por procuradores, que podían ser “natos” designados por el gobierno y Franco o “electos” representantes de organizaciones sindicales y entidades profesionales. No tenían soberanía y su función era consultiva y preparatoria de leyes para el gobierno.

El Fuero de los Españoles establecía un Estado unitario y confesional que regula la participación ciudadana, La Ley de Referéndum Nacional era la única vía de participación política. La Ley de Sucesión establecía que España era un reino representado por el Caudillo, quien nombraría a su sucesor como rey. La Ley de Principios del Movimiento Nacional, como único partido.

En el ámbito territorial, se ratificó la centralización del Estado, se abolieron los estatutos de autonomía republicanos y se marginó la lengua y cultura regionales. El gobierno ejercía su poder a través de los gobernadores civiles y militares.

Los años del hambre ECONOMÍA

En la década de 1940, España sufrió una larga depresión económica, con el PIB por habitante sin recuperarse hasta mediados de los años 50 y el consumo privado real per cápita hasta 1957. La reconstrucción económica fue lenta y se apartó de la dinámica europea, encerrándose en una autarquía que provocó estancamiento económico.

La opción por la autarquía

Después de la guerra, España no volvió a una economía de mercado, sino que adoptó un sistema económico mediado por el Estado, con el objetivo de alcanzar la autarquía, es decir, la autosuficiencia económica. La política autárquica se centró en tres áreas principales:

  1. Regulación del comercio exterior, reduciendo las importaciones, esto llevó a la escasez de bienes de consumo y su encarecimiento. Además hubo un descenso de la producción industrial.
  2. Fomento de industrias básicas y de interés estratégico, a través del Instituto Nacional de Industria (INI) que creó números empresas públicas como: Renfe, Telefónica… Se establecieron leyes: Ley de ordenación y defensa de la industria (1939) y Ley de protección y fomento de la industria nacional).
  3. Sector agrario, regulado por el Estado (producción, comercialización, precios…). Se introdujeron cartillas de racionamiento para regular el consumo y garantizar el acceso equitativo a los productos esenciales. Estas medidas disminuyeron la productividad.

Escasez y mercado negro

La autarquía, con su fuerte control estatal, no pudo asegurar el acceso a productos básicos, lo que condujo al surgimiento del mercado negro, gestionado por estraperlistas con la tolerancia del gobierno. Los agricultores ocultaban parte de su cosecha para venderla clandestinamente a precios más altos. Esto resultaba en escasez en los comercios y dificultaba el acceso de las familias a los productos de la cartilla. Muchos productos se obtenían en el mercado negro a precios elevados. En la industria, el acceso a materias primas se conseguía mediante cupos comprados a través de organismos estatales, donde la corrupción beneficiaba a quienes estaban alineados con el régimen.

Condiciones de vida y trabajo

La postguerra se caracterizó por una profunda división social, beneficiando a los vencedores del conflicto con una contrarreforma agraria que devolvió tierras a antiguos propietarios y la concentración de riqueza en manos de quienes se beneficiaban de la autarquía y bajos salarios. La mayoría experimentó deterioro en condiciones de vida y trabajo, con salarios estancados, inflación y escasez de productos. El costo de vida aumentó más del 500%, especialmente en alimentos básicos, generando hambre y miseria, con enfermedades como tuberculosis y sarna resurgiendo. La falta de viviendas dignas se agravó en grandes ciudades, con aumento de chabolas, realquilados y uso de cuevas como viviendas.

DESARROLLO Y CRISIS DEL FRANQUISMO. Liberalización económica y desarrollismo (PREGUNTA 5, FIN AUTARQUÍA)

El plan de estabilización y su impacto

En 1959, el gobierno de Franco implementó el Plan de Estabilización para salir de la crisis económica. Este plan, liderado por tecnócratas del Opus Dei, buscaba acabar con la autarquía y establecer una economía de mercado. Se tomaron medidas:

  1. Estabilizar la economía para reducir la inflación, se elevaron los tipos de interés, limitaron los créditos y se congelaron salarios.
  2. Liberación del mercado interno, eliminaron organismos interventores y la reglamentación de los precios.
  3. Liberación del mercado externo, facilitando la entrada de mercancías e inversiones extranjeras.

Se recibieron préstamos internacionales para evitar la suspensión de pagos. Aunque se redujo la inflación, aumentó el desempleo, mitigado en parte por la emigración. Los objetivos eran, estabilizar precios, flexibilidad económica y el aumento de inversiones extranjeras y la devaluación de la peseta.

La década de los 50: años bisagra POLÍTICA EXTERIOR

La década de 1950 fue una etapa intermedia entre el retroceso económico de los años 40 y el crecimiento de los 60, en la que se forjaron nuevas relaciones con las potencias occidentales y se introdujeron reformas que abrieron las puertas a la economía de mercado.

El aislamiento internacional (1945-1947) POLÍTICA EXTERIOR

Tras la Segunda Guerra Mundial, el franquismo enfrentó un aislamiento internacional y el rechazo de las democracias occidentales, condenado explícitamente por las Naciones Unidas. Francia cerró su frontera con España y se recomendó retirar embajadores de Madrid en 1946. Aunque Franco y sus seguidores intentaron mantenerse en el poder, el aislamiento internacional los dejó fuera del Plan Marshall y la OTAN, debilitando su posición internacional.

Del aislamiento al reconocimiento internacional

El régimen franquista pasó del aislamiento internacional al reconocimiento, favorecido por el cambio en la situación mundial durante la Guerra Fría. Al convertirse el comunismo en el principal enemigo, España ganó protagonismo por su postura anticomunista y su ubicación estratégica en el Mediterráneo. Las relaciones con el bloque occidental se normalizaron a partir de 1950, cesando las condenas y sanciones. Se establecieron ayudas económicas de EE. UU. y España se abrió tímidamente al mercado internacional e inició su ingreso en organismos internacionales.

Para reforzar su posición, Franco remodeló su gobierno en 1951, dando mayor peso a los católicos y potenciando figuras más liberales. El Concordato con la Santa Sede (1953) consolidó el nacionalcatolicismo y otorgó privilegios a la Iglesia en educación y moralidad. El convenio con EE. UU. instauraba bases militares a cambio de ayuda militar y económica.

El apoyo estadounidense facilitó el reconocimiento internacional de España, permitiendo su ingreso en la ONU en 1955, aunque la entrada en la CEE fue rechazada en 1957 debido a la falta de un régimen democrático explícito.

El inicio de la recuperación económica

La entrada de España en el bloque occidental marcó el inicio de la recuperación económica tras la autarquía. Se permitió una apertura comercial que facilitó el acceso a materias primas, energía y maquinaria, lo que renovó el aparato productivo. Se liberalizaron precios y se eliminó la cartilla de racionamiento en 1952. Estos cambios propiciaron un aumento de la productividad y los salarios, así como un crecimiento demográfico notable. Las migraciones del campo a la ciudad se intensificaron, y la economía empezó a orientarse hacia el consumo. Aunque la autarquía aún limitaba el sistema económico, España logró igualar y superar los niveles económicos previos a 1936 para 1959, en un contexto europeo de fuerte crecimiento económico.

La crisis de 1956-59

La crisis de 1956-1959 marcó un punto de inflexión en el régimen franquista, impulsando reformas económicas significativas, como el Plan de Estabilización en 1959. Esta crisis se debió a tres factores principales:

1. Un aumento de huelgas laborales, principalmente en sectores metalúrgicos, químicos y mineros, que resultaron en significativos aumentos salariales y la aprobación de una nueva ley de Convenios Colectivos en 1958, permitiendo la negociación de las condiciones de trabajo. 2 .El surgimiento de la disidencia estudiantil en universidades de Madrid y Barcelona, que demandaba reformas en la enseñanza y elecciones libres de delegados estudiantiles, en contra del SEU.El régimen respondió con detenciones y expulsiones. 3. Una crisis económica causada por inflación, déficit comercial, desequilibrio presupuestario y escasez de divisas.                    En respuesta, Franco remodeló el gobierno en 1957, incluyendo tecnócratas como López Rodó y Navarro Rubio, procedentes del Opus Dei, con el objetivo de liberalizar la economía siguiendo las recomendaciones del Banco Mundial y la OCDE, que alertaban de la quiebra económica. A pesar de la oposición falangista, se promulgó la Ley de Principios del Movimiento Nacional en 1958, que actualizó los principios del régimen, configurando el Movimiento como agrupación de todas las familias franquistas y subordinó a los falangistas al gobierno y a Franco.


Autarquía: Etapa económica durante el régimen franquista, entre 1939 y 1959. Se pretendía lograr la autosuficiencia económica con la sustitución del mercado, la intervención generalizada de la Administración, la explotación de los productos nacionales y la configuración de un tejido industrial suficiente como para depender lo menos posible de la producción y el mercado de otros países. Los resultados fueron calamitosos, generalizándose el hambre hasta 1941, el racionamiento hasta 1951 y el desabastecimiento.

Cartilla de racionamiento: Documento de la unidad familiar, obligatoria durante la etapa autárquica, por el que se registraba la entrega de raciones que la Administración realizaba a cada familia de aquellos productos que escaseaban. Fue el símbolo de la etapa de hambre y penuria.  

Democracia orgánica: Sistema político del régimen franquista, que planteaba la participación de los ciudadanos a través de la familia, el sindicato vertical, el municipio y otras corporaciones. La expresión era un eufemismo que, en la práctica, encubría la desaparición del sistema democrático y del principio de soberanía nacional.

Desarrollismo: Etapa económica durante el régimen franquista, entre 1959 y 1975. Mediante la apertura de fronteras a la inversión extranjera y al comercio, la devaluación de la peseta con respecto al dólar, la remesa de emigrantes y una coyuntura favorable en nuestros vecinos europeos, España fue capaz de' experimentar un crecimiento económico muy significativo a costa de una creciente inflación y daños ambientales irreparables. 

INI: Instituto Nacional de Industria, creado en 1941, durante plena euforia autárquica, para dirigir el proceso de industrialización de España mediante la creación de empresas, la mayoría con un fuerte componente estratégico, que fueran la base del tejido industrial español. La creación de empresas era el objetivo, sin reparar en su viabilidad y costes. Las más significativas fueron: IBERIA. ENDESA (Electricidad), SEAT y ENASA (Automoción), ENSIDESA (Siderurgia).


Leyes fundamentales: Conjunto de disposiciones legales que desde la Guerra civil se van promulgando para institucionalizar el nuevo régimen, adecuando el lenguaje más que los contenidos que cambian muy poco a las conveniencias del momento. Son las siguientes:  • Fuero de los Españoles, Ley de Referéndum, Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, Ley de Principios del Movimiento Nacional, Ley Orgánica del Estado

Maquis: Guerrilleros que actuaron en los sistemas montañosos de España. Eran excombatientes republicanos españoles, que, tras la derrota se ocultan en las sierras para mantener viva la lucha o que, tras haber apoyado al ejército de liberación francés, entran en España para intentar derribar el gobierno franquista, alentado por el PC y la CNT-FAI y esperanzado en conseguir el apoyo de los países aliados. Fueron vencidos y dispersos por el ejército de Franco, desapareciendo en 1950. 

Opus Dei: Organización católica fundada por José María Escrivá de Balaguer en 1928, y dedicada al fomento y propagación de la moral católica, en todos los ámbitos, familiar, profesional y social. De planteamientos integristas, sus miembros son sacerdotes y seglares. En la segunda mitad del franquismo muchos de sus miembros ocuparon los puestos clave en los ministerios, especialmente los de tipo económico, llegando a constituir un auténtico poder dentro del régimen. 

Plan de Estabilización: Diseñado en 1959 bajo los auspicios del Fondo Monetario Internacional y la OECE (Organización Europea de Cooperación Económico) y la convicción de ministros aperturistas (Navarro Rubio y Alberto Ullastres), para paliar la bancarrota en la que se encontraba España, e iniciar un nuevo proceso económico, que condujera a la modernización del país. Se solicitaron créditos al FNII Y a la OCDE, a cambio España debería abrir las fronteras a la inversión extranjera, devaluar la peseta con respecto al dólar, limitar el gasto público, suprimir los subsidios a empresas públicas, y subir los tipos de interés bancarios. 

Tribunal de Orden Público: T.O.P. Creado en 1963. Juzgaba con arbitrariedad y dureza a los opositores al régimen de Franco. Era la principal herramienta de represión junto con la Brigada Político Social cuya única misión se cifraba en la detención de todo ciudadano que atentara contra el régimen.

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