La Dictadura de Primo de Rivera: Contexto, Reformas y Crisis (1923-1930)

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1. La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

Las causas del golpe de Estado hay que buscarlas en el desastre de Marruecos y en la inestabilidad política. Entre 1917 y 1923, hubo 23 gobiernos diferentes y 30 crisis parciales. El argumento para justificar el golpe era que el régimen constitucional estaba desprestigiado y que existía un grave peligro de revolución social.

El golpe de Estado no sorprendió a nadie. Alfonso XIII, que no estaba al corriente del pronunciamiento, reconoció al golpista. A partir de este momento, muchos líderes de los partidos tradicionales acusaron al rey de anticonstitucional y se fueron decantando hacia las ideas republicanas.

Miguel Primo de Rivera escribió un Manifiesto, impregnado de un vago espíritu "regeneracionista", en el que afirmaba que su intención era la de detentar el poder político durante un breve período de tiempo, lo justo para llevar a cabo una labor de “saneamiento” del sistema político de la Restauración y terminar con los problemas más acuciantes de la sociedad: la guerra en Marruecos, la conflictividad social, las continuas luchas entre los partidos tradicionales, acabar con el caciquismo y la corrupción, recuperar el orden público, poner fin a la conflictividad obrera y garantizar la unidad nacional ante el auge de los nacionalismos.

a) El Directorio Militar

El rey nombró presidente a Primo de Rivera y este llevó a cabo su labor desde el 15 de septiembre de 1923 al 3 de diciembre de 1925. Era el presidente del directorio, un gobierno integrado exclusivamente por militares. Se declararon abolidos todos los derechos constitucionales: libertad de prensa (existirá una censura gubernativa previa), libertad de movimiento, libertad de reunión y los tribunales militares sustituyeron a los civiles en las cuestiones de orden público.

2. El conflicto de la guerra en Marruecos

La guerra en Marruecos era totalmente antipopular y muy costosa. Miguel Primo de Rivera intentó resolver la cuestión y, en 1925, intervino militarmente en el Rif. Los ataques contra el protectorado francés, dirigidos por el líder Abd el-Krim, proporcionaron la colaboración militar entre España y Francia. Tras coordinar las futuras acciones militares con Francia, Primo de Rivera llevó a cabo el desembarco de Alhucemas (8 de septiembre de 1925). En mayo de 1926 se produjo la rendición de Abd-el-Krim a los franceses.

El fin del conflicto en Marruecos le dio gran popularidad, pero dejaba sin resolver el enorme gasto militar y, además, el problema político originado por una numerosa oficialidad africanista ascendida por méritos de guerra y con ansias de intervención política.

3. Reformas y estructura del Estado

Lucha contra el caciquismo

Su primera decisión fue la de disolver las Cortes, las diputaciones provinciales y los ayuntamientos, y el nombramiento de gobernadores provinciales e inspectores municipales militares. Con ello quería destruir el poder de los “caciques” y sanear la vida pública española. Para asesorar a los militares se formaron juntas con los mayores contribuyentes. Se sustituía a los viejos caciques por otros nuevos más afines a la política dictatorial.

La organización del Estado

Durante la Restauración se había creado un modelo de estado centralista y uniforme, con la excepción del Concierto Económico del País Vasco y Navarra. La ineficacia mostrada por el centralismo originó la aparición de movimientos regionalistas y nacionalistas que pedirían una autonomía. Los nacionalistas pensaron que el dictador haría una reforma de la estructura del Estado. Lejos de ello, el dictador se decidió por un sistema ultracentralista, a la vez que clausuraba los locales de la Lliga y del PNV, y prohibía el uso del catalán y del euskera en los medios oficiales y en la enseñanza. Los grupos regionalistas, autonomistas y nacionalistas se declararán desde ese momento partidarios de un sistema republicano.

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