La Dictadura de Primo de Rivera en España (1923-1930): Del Golpe de Estado a la Caída de la Monarquía
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La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
2.1 El golpe de Estado y el Directorio Militar
El 13 de septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el apoyo del rey Alfonso XIII. Justificó su acción argumentando que quería salvar a España de los políticos corruptos y los problemas del país. Así, formó un gobierno militar y suspendió la Constitución.
Primo de Rivera tomó medidas contra los comunistas y anarquistas, logrando reducir la violencia en las calles. También reorganizó los ayuntamientos y provincias para intentar acabar con el caciquismo (el control político por parte de unos pocos).
En cuanto a Marruecos, al principio quería retirarse, pero luego decidió terminar la guerra. En 1925, España y Francia lanzaron un ataque conjunto en Alhucemas, logrando la rendición del líder rebelde Abd el-Krim. La guerra terminó oficialmente en 1927.
2.2 El Directorio Civil
En 1925, Primo de Rivera cambió el gobierno militar por uno civil para consolidar su régimen. Creó el partido Unión Patriótica para buscar apoyo, pero no tuvo éxito entre los liberales, anarquistas y republicanos.
En el ámbito social, su gobierno impulsó mejoras para los trabajadores, como:
- Seguros sociales
- Jubilación
- Cooperativas de viviendas
También permitió que las mujeres participaran en elecciones municipales (aunque estas nunca llegaron a realizarse).
En economía, su gobierno mejoró infraestructuras como carreteras y ferrocarriles. También creó monopolios estatales para controlar sectores clave. Estas medidas ayudaron al crecimiento económico, aunque la financiación dependía en gran medida de préstamos internacionales.
Durante los años 20, España vivió un periodo de relativa estabilidad y crecimiento. El turismo empezó a desarrollarse, el fútbol se volvió muy popular y se realizaron eventos importantes como la Exposición Universal de Barcelona en 1929.
Sin embargo, la oposición creció con el tiempo. En 1926 hubo un intento fallido de golpe de Estado (conocido como la Sanjuanada), y en 1928 el PSOE y la UGT rompieron con el régimen. La crisis económica de 1929, provocada por la caída de la Bolsa de Nueva York, agravó la situación.
Ante la creciente falta de apoyo, Primo de Rivera dimitió el 30 de enero de 1930 y se exilió en París, donde murió poco después.
2.3 La "Dictablanda"
Tras la dimisión de Primo de Rivera, el rey nombró al general Dámaso Berenguer como jefe de gobierno. Su objetivo era intentar volver a la normalidad constitucional, pero la crisis económica y las fuertes tensiones políticas lo complicaron enormemente.
En agosto de 1930, republicanos, socialistas y regionalistas firmaron el Pacto de San Sebastián con el objetivo de acabar con la monarquía. En diciembre de ese mismo año, un levantamiento militar republicano en Jaca fracasó y sus líderes, los capitanes Galán y García Hernández, fueron ejecutados.
Berenguer intentó convocar elecciones generales, pero los principales partidos se negaron a participar, lo que provocó su dimisión en febrero de 1931.
2.4 La caída de la monarquía
El rey Alfonso XIII encargó entonces formar gobierno al almirante Juan Bautista Aznar, quien convocó elecciones municipales para el 12 de abril de 1931. Aunque los partidos monárquicos obtuvieron más concejales en el cómputo general (sobre todo en zonas rurales), las candidaturas republicano-socialistas triunfaron de forma abrumadora en las grandes ciudades y capitales de provincia.
Este resultado fue interpretado como un claro rechazo a la monarquía y un gran apoyo popular a la instauración de una República. Ante la presión popular y la falta de apoyos firmes, el rey decidió abandonar España y marcharse al exilio el 14 de abril de 1931, marcando el fin de la monarquía y el inicio de la Segunda República Española.