Dimensiones de la Sexualidad Humana y la Identidad Personal

Filosofía y ética3,22 KB

La Identidad Corporal y la Diferencia Sexual

El cuerpo, además, nos diferencia de lo que no somos. Nos emparenta con el cosmos, es verdad, pero al mismo tiempo nos revela radicalmente exteriores a los demás y al mundo infrahumano. Semejantes a los otros en multitud de rasgos, hemos de reconocer que somos diferentes y que, entre todas, la diferencia sexual es biológicamente la más radical.

Definición Amplia de la Sexualidad

La sexualidad en un sentido amplio, que va mucho más allá de la "genitalidad", abarca todas las expresiones del ser humano como varón o como mujer: se refiere a ese colorido masculino o femenino, teñido de afectividad, con que nos acercamos al otro sexo, a ese "modo peculiar de reaccionar de un sexo frente al otro en todos los niveles de convivencia, comunicación e intimidad".

La Distinción entre Varón y Mujer

La Esfera Biológica

La dimensión sexual afecta en primer lugar la esfera biológica. El varón es macho todo él y la mujer es hembra toda ella, en su misma constitución bioquímica. El sistema hormonal presenta aspectos típicos que influyen notablemente en el comportamiento.

El Aspecto Psicológico

La distinción fisiológica implica también una distinción en la manera de ser y de actuar del varón y de la mujer, una distinción psicológica o, por lo menos, un matiz, una tendencia diferencial. Porque el ser varón o ser mujer no pertenece solamente al universo biopsíquico, sino también al sociocultural.

Pautas para una Solución

El más inteligente de los hombres no alcanza su plenitud hasta que ama. El amor es un hecho que se da entre personas. Pues bien, lo primero que salta a la vista en el elemento corpóreo es la distinción varón-mujer, y nadie puede negar que esta estructura nos condiciona. Somos seres personales pero profundamente condicionados por nuestro sexo. La sexualidad lo invade todo: marca la psicología, colorea las relaciones humanas, informa, impregna y configura nuestra personalidad. No hay un solo aspecto del hombre que escape a la impronta de la sexualidad.

La sexualidad matiza el modo de entenderse a sí mismo y de entender la realidad. Por lo tanto, para realizarnos como personas hemos de tener en cuenta, además de otros factores, el hecho de ser varón o mujer.

Varón y mujer se nos presentan, no simplemente como dos cuerpos que se atraen, sino como dos personas humanas llamadas a un diálogo muy peculiar, un diálogo que no es ni puede ser idéntico al que uno mantiene con el propio sexo.

Descargar

PDF Word HTML