Dimensiones de la Vida Buena y la Ética del Carácter

Clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 3,21 KB

Factores Humanos en la Búsqueda del Sentido

Centrémonos ahora en lo que el hombre mismo ha de buscar y lograr para que la vida adquiera un sentido. Por tanto, que nuestra existencia sea una vida buena requiere la siguiente especificación:

Principios y Especificaciones de la Vida Ética

  1. Acogida de principios y particularidades: Se trata de acoger los principios morales, pero también las particularidades que no pueden contemplar aquellos principios e incluso los errores y fracasos en la vida de los agentes. Esto da a entender que la felicidad es un cambio constante.
  2. El criterio de la prudencia: El test que deben superar estos candidatos procede del hombre prudente. Lo que es característico del hombre prudente es saber jerarquizar los fines parciales de la vida humana, priorizando unos y relegando otros hasta formar un todo armónico.
  3. Creatividad e invención: La especificación de la vida buena tampoco está reñida con cierta capacidad de invención o creatividad; es decir, es fundamental salir de la rutina.
  4. Equilibrio de los ingredientes: Es necesario especificar cuáles son los ingredientes que incluye una vida buena y cómo han de ser proporcionados. Hay ingredientes de la vida feliz que no deben traspasar determinada frontera en el contenido de la vida buena de un ser humano. Ninguno de ellos merece convertirse en un valor supremo o en un bien buscado en sí mismo.

La Reflexión Socrática y la Evaluación del Agente

5. Sócrates: “Una vida sin reflexión no tiene objetivo vivirla para el hombre”. Para explicar esta reflexión, partimos de la comparación de dos tipos de pensadores:

  • Un sujeto que evalúa débilmente: A este sujeto podemos llamarle simple pensador de alternativas. Éste es reflexivo, pero lo es en un sentido mínimo porque se guía por criterios más placenteros a corto plazo y espontáneos. Es decir, elige entre varias opciones empleando dos tipos de criterios: uno más placentero a corto plazo y otro espontáneo.
  • Un sujeto que evalúa fuertemente: Aquel que actúa mediante razones cualitativas. Lo deseable no es solo definido por él como algo que desea o por la suma de consecuencias que ese deseo trae; es también definido por una caracterización cualitativa del deseo como altos o bajos, nobles o viles, etc. Hace un juicio valorativo sobre sus propias motivaciones.

Uno de los problemas del evaluador débil es que no sabe articular por qué desea una cosa antes que otra. Por tanto, la evaluación fuerte hace referencia a una reflexión sobre la clase de seres que somos, lo cual nos lleva al centro de nuestra existencia como agentes.

Conclusión sobre la Felicidad

6. Una adecuada noción de felicidad combina lo subjetivo con lo objetivo.

Entradas relacionadas: