Dinámica demográfica española en el siglo XIX: factores del lento crecimiento y migraciones
Resumen
El texto analiza la evolución de la población española entre 1797 y 1900, dividida en tres etapas según el ritmo de crecimiento. Explica los factores que frenaron el crecimiento, como la alta mortalidad, las crisis alimentarias, las guerras y las epidemias, así como los movimientos migratorios internos y hacia el extranjero.
Puntos clave
- La población española pasó de 10,5 millones de habitantes (censo de Godoy, 1797) a 18,5 millones (censo de 1900).
- Se distinguen tres etapas: 1797-1833 (régimen demográfico antiguo), 1833-1875 (aceleración sin revolución demográfica) y 1875-1900 (inicio de la revolución demográfica).
- La tasa de mortalidad española (29‰) superaba muy ampliamente la media de los países más desarrollados (18-19‰).
- Entre los factores de la alta mortalidad destacan las crisis alimentarias, las guerras continuadas, la elevada mortalidad infantil y epidemias como el cólera.
- El éxodo rural llevó población desde las zonas agrarias del centro hacia la periferia, especialmente Cataluña y el País Vasco, mientras Madrid también recibió población.
- La emigración al extranjero fue reducida hasta la década de 1880 y tuvo como destinos principales Francia, Argelia, Cuba, Brasil y Argentina.
El Estándar 18 identifica los factores del lento crecimiento demográfico español en el siglo XIX. En general, en todos los países de Europa se produjo un fuerte crecimiento demográfico durante el siglo XIX. España no fue una excepción, aunque del análisis de los datos podemos caracterizarlo por una evolución muy pausada. La población española pasó de tener 10,5 millones de habitantes (censo de Godoy, 1797) a 18,5 millones (censo de 1900). Atendiendo a los ritmos de este incremento podemos distinguir tres etapas:
- 1797 – 1833: Durante esta etapa asistimos a un ligero avance demográfico. Las elevadísimas tasas de natalidad y mortalidad nos permiten hablar de un régimen demográfico antiguo.
- 1833 – 1875: Se observa una aceleración del crecimiento, pero sin alcanzar la revolución demográfica. Inferior al del resto de países europeos, siguió siendo insuficiente para crear un mercado nacional, condición necesaria para el desarrollo económico.
- 1875 – 1900: Se alcanza la revolución demográfica, de forma significativa durante el primer tercio del siglo XX al reducirse la tasa de natalidad del 34 al 28‰ y la mortalidad del 29 al 17‰.
Factores del Lento Crecimiento Demográfico
Como factores de este lento crecimiento podemos destacar:
Alta Tasa de Mortalidad: La tasa de mortalidad se hallaba muy por encima de la media europea (29‰ frente al 18-19‰ de los países más desarrollados). Detrás de esta elevada mortalidad encontramos:
- Pervivencia de crisis alimentarias: A pesar del aumento de la extensión de la superficie cultivada gracias a los procesos de desamortización o a la introducción de nuevos productos (maíz, patata), la reforma agraria apenas permitía la acumulación de excedentes y la precariedad de las comunicaciones sólo permitía abastecer con trigo a las ciudades costeras.
- Guerras Continuadas: Las continuadas guerras que sostuvo el país dentro y fuera de sus fronteras (Independencia, Carlistas, Coloniales…).
- Elevada Mortalidad Infantil: Debido a las prácticas médicas durante el embarazo y parto, a la ausencia de vacunas y al impacto de enfermedades como la viruela, sarampión...
- Epidemias: Como el cólera, del que hubo cuatro episodios en el siglo XIX.
Crecimiento Natural Limitado: Las elevadas tasas de natalidad (que alcanzaban el 35‰) y mortalidad (ya descrita) definen, como queda dicho, un modelo demográfico del Antiguo Régimen que sólo empezó a cambiar en el último tercio del siglo. Pero sólo Cataluña, que había iniciado el proceso con anterioridad, culminaba la transición demográfica.
Movimientos Migratorios
En cuanto a los movimientos migratorios observamos el desplazamiento de población del centro (con la excepción de Madrid -que recibió población-) hacia la periferia, con preferencia la zona industrial catalana y vasca. Se trata de un desplazamiento desde zonas agrarias a ciudades que definimos como éxodo rural.
Con respecto a la movilidad de la población hacia el extranjero fue muy reducida hasta la década de 1880 y se frenó a finales de siglo a causa de las guerras coloniales. Una explicación de este comportamiento es que la tasa de crecimiento natural era muy baja, también que hasta mediados del siglo XIX se consideraba la población como un recurso. La cronología de nuestra migración presenta un retraso comparado con países como Gran Bretaña o Alemania, pero es hasta cierto punto paralela a los países llamados de “nueva emigración”. Francia, Argelia, Cuba, Brasil y Argentina fueron los principales países que recibieron a nuestros emigrantes.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Cuántos habitantes tenía España en 1797 y en 1900?
Según el texto, España tenía 10,5 millones de habitantes en 1797 (censo de Godoy) y 18,5 millones en 1900 (censo de 1900).
¿Cuáles son las etapas del crecimiento demográfico español en el siglo XIX?
El texto distingue tres etapas: 1797-1833, con un ligero avance y un régimen demográfico antiguo; 1833-1875, con una aceleración sin llegar a la revolución demográfica; y 1875-1900, donde se alcanza la revolución demográfica.
¿Por qué creció tan lentamente la población española en el siglo XIX?
Principalmente por la alta mortalidad, causada por crisis alimentarias, guerras continuadas, elevada mortalidad infantil y epidemias como el cólera, además de unas tasas de natalidad y mortalidad propias del Antiguo Régimen.
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