Dinámica Terrestre y Riesgos Naturales: El Equilibrio de Nuestro Planeta

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1. Equilibrios en un planeta dinámico

El ya conocido ciclo del agua funciona movido por energía solar, pero no es el único. Otro sistema hidráulico, oculto a nuestros ojos, distribuye calor por todos los mares del planeta: es un ciclo de corrientes oceánicas al que se ha llamado "la cinta transportadora oceánica". De él depende, en buena parte, el clima de la Tierra.

Los movimientos del manto provocan el ascenso de material profundo que alimenta los volcanes. Entre ellos hay compuestos de carbono, de nitrógeno y de azufre, que son esenciales para el clima y la biosfera. Estos flujos se suelen describir como ciclos, pero, a diferencia de los anteriores, son más bien intercambios complejos entre muchos depósitos (manto, corteza, suelo, atmósfera...). Estos flujos y ciclos configuran un sistema muy dinámico, con muchos equilibrios delicados. La temperatura de la Tierra está cambiando continuamente, en parte debido a que varía la composición de su atmósfera.

2. Planeta hostil: riesgos

El ser humano surgió en un mundo cambiante e imprevisible. A medida que exploraba la Tierra, aprendió a reconocer y evitar los lugares peligrosos:

  • Los volcanes en erupción eran muy evidentes.
  • Los terremotos provocaban pánico, pero no podían causar muchos daños a una especie que vivía al aire libre.
  • Dada la tendencia humana a establecerse cerca de los ríos, las crecidas constituyeron el máximo riesgo para nuestros antepasados.

Al cabo del tiempo, la población humana aumentó enormemente. El ser humano empezó a construir viviendas en lugares cada vez menos seguros, incrementando así el riesgo.

2.1. Los peligros de la lluvia

Las inundaciones continúan siendo el fenómeno natural que más víctimas causa. En el área mediterránea se llaman ramblas. Se producen cuando, a consecuencia de lluvias muy intensas, los cauces no pueden evacuar toda el agua caída. Las crecidas son más peligrosas que los torrentes (más cortos).

Las fuertes lluvias suelen acentuar un problema ambiental: la erosión. Las raíces y microorganismos sujetan la tierra. Cuando el agua del mar está caliente, calienta a su vez el aire, que sube muy deprisa. Por ello, comprime menos la superficie del mar, que tiende a elevarse; esto, unido a los fuertes vientos, genera olas de hasta 5 o 6 metros, denominadas olas de temporal.

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