Distinción entre Existencia Ascendente y Descendente: Voluntad de Poder
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Vida Ascendente y Vida Descendente: La Manifestación de la Voluntad de Poder
La voluntad de poder es como un músculo de la vida; es el bíceps de la vida. A una voluntad de poder más fuerte le corresponde una vida más fuerte; a una voluntad de poder débil, le corresponde una vida débil. Nos encontramos, pues, con dos formas distintas de afrontar la vida: la ascendente por un lado y la descendente por otro.
¿Cómo Diferenciar una Vida Descendente de una Vida Ascendente?
Más allá de la evidencia, ¿cómo diferenciar una vida descendente de una vida ascendente, y una voluntad débil de una fuerte? La distinción se establece a través de varios criterios fundamentales:
1. Por su Afán de Superación
- La Vida Descendente: Es aquella que actúa de forma reactiva, es decir, a la defensiva. Se siente incapaz de oponer resistencia, se encuentra agotada, sin fuerzas, y anhela paz y descanso. Incapaz de vencer el combate de la vida, reniega de ella porque necesita una vida disminuida. Niega todo deseo y rebaja el sentimiento vital al mínimo. Es una voluntad de poder que se vuelve contra sí misma, se vuelve extraña; más que autoafirmarse, se niega. Sin embargo, no hay contradicción en esto: sigue siendo una protección de vida, simplemente que de una vida usual, una vida degenerada, marchita fisiológicamente, y que solo puede sobrevivir al precio de rebajar los umbrales de lo vivo, paralizando la vida.
2. Por su Relación con el Dolor
El mismo dolor puede ser visto de forma diferente según la vida que se posea, según la filosofía que se tenga. La vida descendente puede morir por un veneno que, tomado por una vida ascendente, serviría como reconstituyente.
- Para la vida descendente, el dolor es insatisfacción, depresión, tristeza, no motivo de estímulo. Su propuesta será aliviar el dolor a costa de negar la vida; no sufrir a cambio de no gozar.
3. Por su Trato con los Instintos
Los instintos son fuerzas de energía muy potentes, que pueden con facilidad destruir al ser humano, arrastrarlo a los abismos, pero también pueden servir para dar más potencia. Cuanta más tensión eléctrica, más posibilidades de quedar electrocutado, pero también de generar energía.
- Ante dicho dilema:
- La opción de la vida descendente será eliminar toda electricidad o moderar su potencia a niveles menos peligrosos.
- Mientras que la vida ascendente sería asumir el riesgo, el peligro, aglutinar toda la fuerza pulsional y reconducirla a un mismo fin.