Distribución y Densidad de Población en España: Evolución y Desequilibrios Territoriales
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Mapa de Densidad de Población en España
Estamos ante un mapa cuantitativo de coropletas que muestra la densidad de población a nivel provincial en España. La fuente es (insertar fuente) en el año (insertar año). La densidad media es de (insertar valor) y las provincias que destacan en población con más de 200 hab/km² son (insertar provincias).
Contexto Demográfico y Desequilibrios
La densidad de población ha ido aumentando con el tiempo hasta situarse en (media), una media por debajo de la europea, que se sitúa en 110 hab/km². Este valor esconde fuertes desequilibrios espaciales entre:
- Áreas de centralización: Superan el promedio nacional.
- Áreas de despoblamiento: Zonas donde no se alcanzan los 25 hab/km².
Las altas áreas de densidad se localizan en Madrid, en la periferia peninsular, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. Al contrario, el interior peninsular presenta cifras muy bajas, sobre todo en áreas de montaña (<0 hab/km²).
Evolución Histórica de la Distribución
1. Época Preindustrial
Los orígenes de la población se remontan a la época preindustrial, de economía agraria, donde tuvieron más peso los factores naturales. Las mayores densidades se situaban en las costas de relieve llano e invierno suave (mediterráneo), en contraste con las elevadas llanuras del interior peninsular, de inviernos rigurosos.
2. Época Industrial (Mediados del S. XIX - 1975)
A partir de mediados del siglo XIX y hasta la crisis de 1975, los factores naturales perdieron relevancia y se consolidaron y agudizaron los contrastes en la distribución de la población. Aumentaron su peso Madrid y las regiones periféricas, en unos casos por crecimiento natural y en otros por la instalación de actividades económicas (industria y turismo) que atrajeron a la población.
3. Época Post-industrial (Desde 1975)
A partir de la crisis de 1975, tienden a mitigarse los contrastes. La crisis produjo la atracción de las áreas industrializadas y disminuyó las salidas de las zonas tradicionalmente emigratorias del interior, que incluso recibieron emigrantes retornados.
Tras esta crisis, los factores actuales como el desarrollo del sector servicios, la difusión de la industria y una mayor inmigración extranjera refuerzan la consolidación de Madrid y los ejes del Mediterráneo y del Ebro, pero también promueven procesos de desconcentración demográfica.