Divergencias Filosóficas: De Kant y Marx a la Crítica de Nietzsche
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Diferencias fundamentales entre la filosofía kantiana y marxista
Es observable la diferencia comparativa entre la filosofía kantiana y la marxista. Entre estas diferencias destaca, primeramente, su idea del conocimiento:
- Kant: Defiende un idealismo y establece las formas a priori del conocimiento como vía para alcanzarlo.
- Marx: Trata al pensamiento como una consecuencia de la realidad, y no como algo absoluto y externo a la misma.
Por otro lado, Kant considera necesarias las ideas trascendentales como instrumentos de mesura de la moralidad. Marx rechaza esto y postula que esta es únicamente un medio de justificación para la alienación y el dominio de una clase sobre otra.
La concepción de la revolución y el uso de la razón
A pesar de esto, ambos plantean una revolución:
- La kantiana es intelectual y pacifista.
- La marxista plantea una violenta lucha de clases que elimine la desigualdad social, desembocando en una dictadura de la clase no favorecida: el proletariado.
En cuanto al uso de la razón, Kant confía en ella como el entendimiento y concepción de la realidad correcta, mientras que Marx, más relativista, da a la razón un sentido condicionado por la dialéctica ideológica y, en ello, a la lógica del momento histórico capitalista.
La crítica de Nietzsche a la tradición socrática y platónica
Nietzsche interpreta la muerte de Sócrates como el comienzo del declive de una sociedad occidental que se regía por los principios morales establecidos, de forma arbitraria, por los filósofos de la Antigüedad, en forma de valores como la bondad, la justicia o la voluntad. Nietzsche rechaza además el elemento dionisíaco y crea la figura de Zaratustra para dar fin a cualquier ideario metafísico y traer a la realidad una moralidad verdadera, contraria a la propuesta socrática, considerada invertida.
El rechazo a los valores metafísicos
Para Sócrates y Platón, es crucial la idea de que la verdad —y, por tanto, el bien moral— es aquello que dota de sentido a la vida. Nietzsche romperá con esta idea al afirmar que una moralidad construida sobre falsos valores quita todo sentido a la vida. En adición a este rechazo, Nietzsche también negará la existencia de un mundo de las Ideas, defendiendo que fuera del universo no existe nada y que este, en sí, no tiene un sentido ni significado. Esto se ve reflejado en su incipiente teoría del Eterno Retorno.
De esta forma, además, comprende el platonismo y, por extensión, las bases del pensamiento occidental, como morales de esclavos, siendo estas dependientes de un ente o mundo externo.