Doctrinas Económicas, Ferrocarril y Movimiento Obrero: Pilares de la Era Industrial
Doctrinas Económicas
Durante el siglo XVII, la doctrina económica preponderante había sido el Mercantilismo, basándose en la acumulación de oro y plata.
En el siglo XVIII, fue sustituida por la Fisiocracia, que creía en la mejora de la agricultura como base del desarrollo económico.
Fue, sin embargo, el Liberalismo Económico, cuyo máximo representante fue Adam Smith, el que impulsó los cambios que acabaron por gestar una nueva organización económica de la sociedad: el Capitalismo.
El Ferrocarril
Comenzó a difundirse a partir de que George Stephenson inventara la locomotora de vapor (1829). En 1830 entró en funcionamiento la línea Manchester-Liverpool; a partir de entonces, el ferrocarril inició su expansión por Europa y Estados Unidos. Su puesta en marcha provocó un gran impacto en el proceso de industrialización:
- Ofreció empleo a una mano de obra creciente.
- Permitió distribuir rápidamente productos a gran distancia con costes bajos.
- Atrajo grandes inversiones y permitió reinvertir los excedentes de capital.
- Incrementó de forma notable la demanda.
Comienzos del Movimiento Obrero
Ante las duras condiciones de vida que imponía la industrialización, surgieron movimientos y asociaciones que intentaron defender los intereses de los trabajadores y aumentar sus derechos colectivos:
Primeras Manifestaciones
- Las primeras manifestaciones obreras estuvieron protagonizadas por el movimiento ludita, que aglutinó el descontento de los artesanos contra la introducción de las máquinas, causantes del desempleo. El ludismo alcanzó relevancia entre 1811 y 1812, cuando sus miembros destrozaron máquinas textiles, por lo que fueron duramente reprimidos.
- Paralelamente, se fue desarrollando el asociacionismo obrero, que dio lugar a las primeras organizaciones de trabajadores a finales del siglo XVIII. En 1825 se autorizó en Gran Bretaña la creación de sindicatos, que reclamaron la reducción de la jornada laboral y el aumento de los salarios.
Organización Obrera
- El primer movimiento obrero verdaderamente organizado fue el cartismo que, entre 1838 y 1848, movilizó a miles de trabajadores en torno a una serie de peticiones realizadas al Parlamento y recogidas en la denominada Carta del Pueblo. Entre ellas se hallaban el derecho al voto secreto, elecciones anuales y la supresión del requisito de propiedad para ser miembro del Parlamento.
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