El dominio de la voluntad y la psicología del control en el relato de Bracquemont
Clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
español con un tamaño de 2,51 KB
El dominio de la voluntad en el relato
En el relato, Bracquemont cree que él juega con Clarimonde en un principio, pero luego descubre que, en realidad, Clarimonde es quien juega con él. Además, se desarrollan comportamientos en el protagonista que dan a entender que Bracquemont está “hechizado” por Clarimonde. Bracquemont sabe finalmente que él repite lo que hace Clarimonde; por ese motivo, él siempre mira hacia la ventana. En un principio, al enterarse, quiere dejar de hacerlo, pero algo lo detiene: no puede. Finalmente, mira la ventana de Clarimonde y ve que ella corta una cuerda; él repite ese movimiento. Bracquemont muere por no dejar de mirar a Clarimonde y copiar sus movimientos.
Varios estudios neurológicos demuestran que el cerebro se puede controlar; es decir, que fácilmente se pueden controlar los movimientos. Greg Gage demostró que, dominando al cerebro, uno puede convertirse en una “marioneta”. Este dominio del cerebro se puede aplicar a Bracquemont, el cual tuvo una función importante en el desarrollo del cuento, ya que de esta manera Clarimonde mató a los hombres que se hospedaban en esa habitación.
Características del personaje de Bracquemont
Bracquemont es un hombre joven que estudia medicina. Él es muy curioso y se pone retos; uno de ellos es averiguar la causa de los suicidios. En un principio, Bracquemont tiene una mentalidad dura, clara y propia de un hombre con fundamentos. Además, tiene claro que sus sentimientos o emociones no tienen que interferir en su investigación.
Sin embargo, a medida que el cuento va avanzando, él cae en el embrujo de la joven de la ventana, y eso lleva a un cambio en el comportamiento de Bracquemont, haciéndolo más dependiente de ella. Bracquemont deja de ser profesional, deja un poco apartada la investigación y solo se concentra en la mujer de la ventana.
El juego de miradas entre los personajes
Bracquemont y la joven de la ventana se ven cada día. Mientras ella hila en la rueca, ellos intercambian sonrisas y miradas durante horas. Cuando Clarimonde mira a Bracquemont, él siente un extraño bienestar y un ligero miedo.
- Dinámica del juego: El intercambio de miradas se alarga durante días.
- Consecuencias: Provoca que Bracquemont pierda cada vez más la cordura.
- Desenlace: Se entrega por completo a Clarimonde, permitiendo que ella aproveche la situación para llevar a cabo su propósito.