El Dualismo Antropológico de René Descartes: Alma, Cuerpo y la Glándula Pineal
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El Dualismo Antropológico de René Descartes
El ser humano es para Descartes un compuesto de alma y cuerpo; es, por tanto, un dualismo filosófico. Descartes continuó esta teoría en la Edad Media y explicó al ser humano como un compuesto de dos sustancias: la sustancia pensante (res cogitans) y la sustancia corporal (res extensa).
La Independencia de las Sustancias
Alma y cuerpo son dos sustancias separadas; hasta tal punto es así que, según él, la muerte no se produce porque se separe el alma, sino que, como cualquier máquina, esta deja de funcionar. La relación entre cuerpo y alma consiste en la interacción entre ambas, reflejada en el conocimiento sensible, el cual se produce cuando las cosas impresionan los órganos de los sentidos.
El Proceso de Percepción y Memoria
Esta impresión debe entenderse como si los cuerpos emitieran determinados tipos de figuras, las cuales se grabarían en los sentidos externos produciendo en ellos modificaciones. El sentido común transmite, a su vez, las modificaciones de su estado a otra parte llamada imaginación. En la imaginación, las figuras pueden quedar retenidas durante un tiempo y en esto consiste la memoria.
Los Espíritus Animales y el Cuerpo-Máquina
En la parte del cerebro donde está localizada la imaginación y el sentido común, se originan los movimientos de los espíritus animales. Descartes llama así a una multitud de partículas que, según él, recorrerían las venas y los nervios. Estos espíritus, al desplazarse más hacia unos sitios que hacia otros, provocan los movimientos de los músculos; podemos decir que la imaginación es la que mueve el cuerpo. Es un proceso puramente corporal, por lo que los cuerpos de los seres vivos no son sino máquinas.
La Conciencia y el Cogito
Lo que diferencia al hombre es la posesión de un yo o conciencia que no es un cuerpo; es un objeto como cualquier otro. Los efectos que puede tener la interacción entre el alma y el cuerpo se reflejan en que el pensamiento se da de dos modos: voluntad y entendimiento.
Descartes, en su Discurso del método, presenta su descubrimiento del cogito como la definitiva demostración de la existencia del alma espiritual, esencialmente libre e independiente. El alma comunica al cuerpo pensamiento y operaciones, recibe del cuerpo las impresiones sensibles y sufre las pasiones.
La Glándula Pineal como Punto de Unión
Recurre para ello Descartes a la curiosa e insostenible teoría de unos espíritus animales de materia sutil, que harían de mecanismo de comunicación entre alma y cuerpo a través de esa zona del cerebro, única impar y recién descubierta, que es la glándula pineal.