Dualismo Antropológico y Teoría de las Ideas en Descartes

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La naturaleza humana en las categorías cartesianas

De acuerdo con las categorías cartesianas de sustancia, en este apartado se tratará de situar al ser humano dentro de las mismas:

1. El ser humano como sustancia finita

En primer lugar, parece que yo, ser humano, soy una sustancia de algún tipo, pues soy capaz de existir en mí mismo, sin ayuda de otro. Sin embargo, puesto que no soy capaz de iniciar mi propia existencia, sino que dependo de otro para iniciarla, resultará adecuado concluir que soy una suerte de sustancia finita.

2. El dualismo antropológico: Res cogitans y Res extensa

En segundo lugar, según se ha dicho al llegar a la conclusión de la aplicación cartesiana de la duda metódica, yo soy algo que piensa. Eso quiere decir que soy una sustancia finita que poseo el atributo del pensamiento, en otras palabras, res cogitans.

En tercer término, a través del pensamiento, puedo llegar a probar que poseo un cuerpo el cual soy capaz de controlar por medio de mi pensamiento. Dicho cuerpo no constituye ya res cogitans, sino que es res extensa.

Finalmente, se puede concluir que yo estoy formado por un alma, que es la res cogitans, la cual se encuentra alojada en un cuerpo, que es la res extensa, proponiendo así Descartes un claro dualismo antropológico. Dicha unión tiene lugar en la glándula pineal.

3. La teoría de las ideas

Si se ha dicho que yo (ser humano) soy, entre otras cosas, una cosa que piensa, es preciso dilucidar cuál es el objeto de mi pensamiento, es decir, qué es lo que pienso. Es entonces cuando Descartes introduce la noción fundamental de idea:

  • Ideas innatas: Son aquellas ideas con las que nacemos que no dependen de la experiencia. Son las ideas producidas por el pensamiento mediante el mero ejercicio de pensar. Por ejemplo, las ideas de claridad y evidencia del método.
  • Ideas adventicias: Son aquellas ideas que proceden de la realidad exterior y que formamos a partir de la experiencia. Por ejemplo, la idea de silla o de zapato.
  • Ideas facticias: Son aquellas ideas elaboradas por el propio sujeto a partir de otras ideas adventicias o innatas. Así, por ejemplo, la idea de unicornio.

Conclusión y el riesgo del solipsismo

La argumentación con la que concluye la aplicación de la duda metódica solamente ha permitido a Descartes demostrar la existencia de una de ellas: el yo pensante (cogito) que representa el alma humana. Por lo tanto, la tarea siguiente será demostrar la existencia de las otras dos; de lo contrario, la filosofía se vería abocada al solipsismo (a la soledad de mi propio yo).

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