La Economía en la España del Siglo XVIII
La Agricultura
Es el sector económico fundamental; de ella vive la inmensa mayoría de la población, y de la tierra se obtienen casi todas las rentas. Es una agricultura que se caracteriza por el atraso técnico, el predominio del secano sobre el regadío y el predominio de la trilogía mediterránea. Además, los ganados estropeaban las tierras de cultivo, lo que generaba conflictos continuos entre los campesinos y la Mesta.
Consecuencia de todo esto eran las frecuentes crisis de subsistencia: una mala cosecha provocaba una inmediata subida de los precios, la escasez en los mercados y el hambre en la mayoría de la población.
El atraso de la agricultura está relacionado con el régimen de propiedad de la tierra, herencia del sistema feudal. Los propietarios de las tierras son una minoría, mientras la gran mayoría de los campesinos trabajan tierras que no son suyas.
La propiedad de la tierra no es libre; la mayor parte de los propietarios no pueden vender sus tierras porque la propiedad está vinculada. Esto significa que el propietario puede disfrutar de los beneficios de sus tierras, pero no puede venderlas, donarlas o cederlas en herencia según su libre voluntad. La propiedad de la tierra se concentraba en manos de la Iglesia, la Nobleza (ligadas al mayorazgo), los municipios (propios y baldíos), la Corona, Órdenes Militares (encomiendas) y, en menor proporción, de los campesinos. El resultado era que no había mercado de la tierra.
A lo largo del siglo XVIII asistimos a un aumento de las tensiones en lo que respecta a los problemas de la agricultura y la producción agraria debido a las protestas de los campesinos por la subida de los arrendamientos agrarios, la necesidad de roturar tierras incultas, disputas entre agricultores y ganaderos por los privilegios de la Mesta, escasez de tierras de cultivo, la subida de los precios agrícolas, especialmente el trigo...
La Industria
La producción artesanal se caracterizaba por su dispersión por todas las pequeñas ciudades del país, así como por la pervivencia de talleres gremiales, pequeños y con tecnología arcaica (contra los gremios lucharán de forma incesante los pensadores ilustrados). En la segunda mitad del siglo XVIII, se fue eliminando el control que los gremios ejercían sobre la fabricación industrial, que suponía un grave obstáculo para la modernización de la industria.
El aumento de la población eleva la demanda de productos artesanales, pero eso no es suficiente para el despegue industrial, porque la renta campesina es baja.
En la primera mitad del siglo XVIII se advierten intentos de adaptar a España el modelo francés de manufactura. Existían las Manufacturas Reales (bajo control técnico y financiero del gobierno). Algunos particulares se interesaron por el modelo de "manufactura" debido a las posibilidades que ofrecía de escapar del control gremial. Destacan ejemplos como Juan de Goyeneche en Nuevo Baztán (aguardiente, tejidos de seda, gamuzas) o la burguesía comercial con los textiles de indianas.
El Comercio
Para estimular tanto el comercio como la industria, se siguieron unas directrices que podríamos calificar de mercantilistas (el mercantilismo es un conjunto de medidas económicas cuyo objetivo es fortalecer al Estado, que este sea rico. Para ello, la balanza comercial tiene que ser positiva, favoreciendo o creando industrias para evitar la importación y fomentando la exportación de productos para evitar la salida de metales preciosos).
El comercio interior apenas existía debido a las excesivas trabas que dificultaban su desarrollo: aduanas interiores, peajes, el fuerte autoconsumo local, y una vieja red de caminos que hacía costosísimo y peligroso el traslado de mercancías por el interior del país.
El comercio exterior experimentó avances muy importantes, en gran parte por la desaparición de los impedimentos existentes al decretarse la abolición del monopolio de la Casa de Contratación en el comercio con las Indias. Esto se materializó con los decretos de Libertad de Comercio de 1765 y 1778. Se crearon compañías privilegiadas de comercio para fomentar los intercambios con América.