La Edad del Hierro y las Colonizaciones en la Península Ibérica: Fenicios, Cartagineses y Griegos

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La Edad del Hierro en la Península Ibérica

Durante el IV-III milenio a. C., un pueblo de la península de Anatolia (Turquía actual) generalizó el uso del hierro, extendiéndose a Egipto y Mesopotamia, y posteriormente al Mediterráneo Occidental. Este mineral ofrecía mayor dureza y consistencia, aunque era más difícil de moldear. A partir del siglo X a. C., en el Mediterráneo oriental, se incrementó la actividad comercial de las grandes culturas y potencias, buscando minerales y ampliando sus zonas de influencia mediante la creación de colonias hacia Occidente, alcanzando la península Ibérica.

La península Ibérica experimentó en ese momento una **orientalización**, debido a su interés estratégico y económico. Los contactos con los pueblos del Mediterráneo oriental influyeron en la cultura y economía de los pueblos que habitaban la península.

Con estas civilizaciones, entramos en la historia.

La Colonización Fenicia

Procedentes de la actual Túnez, los fenicios fueron un pueblo que, desde el siglo X a. C., se dedicó al intercambio comercial en busca de materias primas. Alrededor del 800 a. C., se establecieron en Gadir (Cádiz), Malaca (Málaga), Abdera (Adra) y Almúñecar, comerciando desde allí con otros pueblos del interior y con los Tartessos. Sin embargo, los fenicios no pudieron competir con los cartagineses, un pueblo más ambicioso y fuerte, que comenzó a controlar el comercio peninsular a partir del siglo VI a. C.

La Colonización Cartaginesa

En torno al siglo VI a. C., se sitúa la llegada de los primeros comerciantes cartagineses a la península, quienes centraron sus intercambios comerciales en las rutas atlánticas y la península ibérica tras su derrota a manos de los griegos en Himera.

Los enfrentamientos con Roma en las llamadas “Guerras Púnicas” (I 264-241 a. C.) obligaron a los cartagineses a fundar ciudades para mejorar su control y presencia peninsular, como Cartago Nova. No obstante, las rutas comerciales y la competencia con Roma terminaron en sucesivos enfrentamientos militares que llevaron a la derrota de Cartago y su expulsión de la península (II Guerra Púnica 218-201 a. C. y III Guerra Púnica 149-146 a. C.).

La Colonización Griega

Desde el siglo VIII a. C., existen restos de la presencia de los griegos en la península, al parecer objetos que se regalaban entre las personas más notables y los dirigentes. Aunque ocuparon zonas que ya tenían los fenicios, los griegos trataron de consolidar sus dominios comerciales, sin buscar la conquista y el dominio. Evitaron el conflicto con los cartagineses y fundaron ciudades como Malaca, Rosas y Ampurias, en Cataluña. El comercio del vino, aceite, cereales, minerales y cerámica permitió generalizar el uso de la moneda entre los griegos y los restantes pueblos de la península.

Las Culturas y Pueblos Prerromanos

Durante el primer milenio a. C., habitaban en la península Ibérica diferentes pueblos y culturas de los que poseemos conocimientos basados en fuentes arqueológicas y en la tradición literaria e histórica grecorromana.

Estos pueblos no tenían una unidad política y sus organizaciones sociales y económicas eran diferentes.

Entre ellos destacamos a la Cultura Tartésica, los Galaicos, los Astur-Cántabros, los Vascones, los Celtíberos, los Íberos y los pueblos Baleáricos.