El yo (ego) en Freud: funciones, principio de realidad y autoconservación

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El yo (ego)

Surge por la influencia creciente del mundo exterior sobre el ello, cuya región periférica, al verse obligada a mantener un equilibrio con la realidad exterior, adquiere una cierta especialización en sus relaciones con ésta. Así nacerá el yo, como instancia responsable del mantenimiento del equilibrio del organismo con el exterior. Las coordenadas entre las que se mueve el yo no son ya lo agradable y lo desagradable sino lo conveniente o no conveniente. La principal tarea del yo es la autoconservación, y para desempeñarla ha de tener en cuenta el mundo exterior. No es que el yo tenga que renunciar al principio del placer, pero sí tendrá que hacer una variación del mismo. También es en el yo donde se originan la represión y la censura.

«Sabemos que el principio del placer corresponde a un funcionamiento primario del aparato anímico y que es inútil y hasta peligroso para la autoafirmación del organismo frente a las dificultades del mundo exterior. Distingue entre lo subjetivo y lo objetivo, porque obedece al principio de realidad y se caracteriza por el pensamiento del proceso secundario».

Contraste entre el ello y el yo

El ello empuja siempre en el sentido de la satisfacción, pero el yo ha de enfrentarse a la rudeza de la realidad y a las consecuencias de una satisfacción ilimitada y sin atenuación. El yo se rige también por el principio del placer, pero, a diferencia del ello, el yo es capaz de calcular las consecuencias de su conducta. El ello es ciego y busca la gratificación inmediata de las demandas instintivas, su descarga indiscriminada, mientras que el yo es capaz de razonamiento lógico, de considerar las relaciones de causa y efecto y de aprender por la experiencia.

Función práctica del yo

Para llevar a cabo su cometido, que es la autoconservación del organismo, el yo se hace cargo de la realidad; es decir, el principio de realidad del yo cuenta con el llamado proceso secundario, mediante el cual el yo controla todas las actividades cognitivas e intelectuales.

Puntos clave

  • Origen: El yo surge como respuesta al impacto del mundo exterior sobre el ello.
  • Tarea principal: Autoconservación; actuar según lo conveniente frente a la realidad.
  • Mecanismos: Represión y censura se originan en el yo.
  • Procesos mentales: Emplea el proceso secundario y el principio de realidad para modular el principio del placer.
Observación final

La distinción entre ello y yo subraya la tensión entre demandas instintivas y restricciones impuestas por la realidad exterior, una base esencial para comprender los mecanismos de defensa y la dinámica psíquica descrita por Freud.

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