El Emotivismo Moral de David Hume: Fundamentos de la Ética Sentimental
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Introducción al Emotivismo Moral
Hume propone el emotivismo moral frente al intelectualismo moral racionalista de Descartes, el cual afirma que la condición necesaria y suficiente para la conducta moral es el conocimiento. En contraste, el emotivismo moral propone que la moral se halla fundamentada en el sentimiento.
Las Pasiones como Motor de la Acción
¿Qué mueve nuestro comportamiento? Las pasiones, ya sean directas o indirectas, son las que mueven nuestro comportamiento y orientan nuestra vida. Las pasiones son impresiones de reflexión y, como impresiones, son elementos independientes de la razón.
Para Hume, la razón no puede ser nunca motivo de una acción de la voluntad y la razón no puede nunca enfrentarse a una pasión en lo concerniente a la dirección de la voluntad, sino que es la esclava de las pasiones. Sin embargo, la razón sí interviene, por ejemplo, esclareciendo las circunstancias de la acción.
La Voluntad y la Crítica a la Libertad Racionalista
Para Hume, la voluntad es una pasión arracional; por lo tanto, la libertad racionalista no existe. La libertad está condicionada por los sentimientos.
El Juicio Moral y la Razón
¿Por qué no puede juzgar la razón sobre la moral (juicio moral)? Porque la moral tendría que pertenecer a uno de los dos tipos de conocimiento, pero no lo hace, ya que un juicio moral (bien/mal) no es una relación de ideas ni una cuestión de hechos.
El Criterio del Sentimiento Moral Universal
Dado que no tenemos impresión alguna del «bien» o del «mal», hacemos juicios de hechos, no juicios de valores. A la hora de juzgar hechos, como no tenemos impresión de la idea de bien o de mal y es algo relativo, juzgamos los hechos en base a un criterio de sentimiento moral universal:
- Generalmente será bueno todo lo que cause placer o disminuya el dolor.
- Será malo todo lo que cause dolor o disminuya el placer.
La Falacia Naturalista
Hume negará el pensamiento predominante entre autores anteriores, quienes defendían que bastaba con conocer el Ser para conocer el Deber Ser; es decir, que a partir del orden natural se podía determinar el modo en el que había que actuar. Hume niega esto, llamándolo Falacia Naturalista, alegando que las cosas son como son, no como deben ser, por lo que no podemos deducir las reglas de la moral observando la naturaleza. El bien y el mal poseen un carácter relativo.
La Simpatía y el Altruismo
Hume también se apoya en la pasión de la simpatía, puesto que tendemos a experimentar simpatía por los demás y por todo lo que es bueno para la sociedad (altruismo). La simpatía está orientada hacia la utilidad común: el bien común.