La empresa moderna: concentración, integración y organización del trabajo en EE. UU., Gran Bretaña, Alemania y Japón

Clasificado en Plástica y Educación Artística

Escrito el en español con un tamaño de 6,82 KB

La empresa moderna

Las empresas se hacen cada vez más grandes, ya que hay más gente a la que vender y también más competencia. Existen nuevas tecnologías aplicadas a las fábricas. Debido a esto, las empresas necesitan nuevas estrategias para organizarse.

En EE. UU. hay 3 instituciones que van a ayudar a las empresas a competir: las bolsas de mercancías, el mercado de valores y la prensa y el telégrafo (muy importantes para la entidad financiera). La reducción de los tránsitos aumenta el margen de beneficio, porque se reducen los stocks.

Cómo funciona la distribución

Antes de 1870, la industria, cuando termina el producto, lo vende al mayorista, que a su vez lo vende a un minorista, quien por último lo vende al cliente.

A partir de 1870, la industria compite con otras empresas, se anuncia y se distingue de otros productos (marketing). El cliente, al ver el anuncio, lo pide al minorista, y este al mayorista. La primera publicidad se crea en EE. UU.

En 1920 desaparecen los mayoristas: las empresas venden directamente a los clientes y se crean los minoristas a gran escala.

Producción a gran escala y precios bajos

Para la distribución a gran escala y precios bajos, la producción tiene que estar en más lugares, con mano de obra barata, producción en cadena y productos iguales.

La especialización flexible consiste en la producción de pequeños lotes que van directos a la clase media alta, ya que es más cara y tiene mayor variedad.

Si se consigue producir más barato, la competencia hace que los precios bajen.

Nuevas estrategias comerciales

Existen 3 nuevas estrategias comerciales:

  1. Combinación horizontal: cártel y consorcio.
    • Cártel: varias empresas que producen lo mismo firman un acuerdo, se reparten los precios y el comercio.
    • Consorcio: es un cártel, pero en vez de fijar los precios se reparten los beneficios.
  2. Integración vertical: la empresa intenta controlar la producción desde la materia prima hasta la producción final.
  3. Integración horizontal: varias empresas se fusionan para aumentar su poder de mercado. Se diferencia de la primera en que, en la primera, son muchas empresas y aquí se convierten en una gran empresa.

Estados Unidos

Aquí están las mayores empresas del mundo. Pasan por un período de cártel y consorcio, que en aquella época era la forma en que se gobernaba a través de una junta de accionistas (trust o holding), la sociedad encargada de gobernar sus empresas.

A finales del siglo XIX, el gobierno decidió prohibir los trust, y a comienzos del siglo XX nace la sociedad anónima.

El grado de integración vertical es muy alto: la mitad de las empresas eran rudimentarias. Todas las tabacaleras eran de integración vertical, y el 82 % de las petroleras también.

Gran Bretaña

Las empresas son más pequeñas que las de EE. UU., y no son de las más grandes de Europa. No tienen que controlar la producción. Se implantó el librecambismo; era muy competitivo y no se necesitaba monopolizar. Va a abrir cárteles, y, aun más, asociaciones de comercio (trade associations). Las empresas tienen un carácter agresivo.

Alemania

Hay un gran número de fusiones de empresas. Los costes, debido a que se fabrican distintos modelos, van a ser más caros. Se invierte en la investigación. Las empresas más importantes son las de química, eléctrica, siderúrgica y farmacéutica. Va a abrir mucho cártel.

Japón

Antes de 1850, Japón era un país muy poco desarrollado y poco industrializado, como lo eran los países asiáticos. Al llegar barcos americanos para industrializarlo, Japón acepta y comienza el comercio.

El emperador no era el que tenía el poder, sino que residía en los señores de la guerra. A mediados del siglo XIX hubo un cambio político y el emperador recuperó todo el poder. El emperador modernizó el país rápidamente: trajo empresarios extranjeros, creó universidades, etc. Los samuráis (los señores de la guerra), a cambio del poder, recibieron dinero.

En 1880, el Estado puso a la venta un gran número de empresas públicas. Estas empresas las compraron los samuráis y los grandes comerciantes, a quienes se denominó daimyos. Ambos crearon la nueva aristocracia industrial, que son grandes grupos comerciales llamados zaibatsus, muy protegidos por el Estado.

Japón necesita un mercado interior y exterior, porque la mayoría de la población es agrícola y no hay demanda.

Los zaibatsus van a estar muy diversificados, serán como un holding a lo grande. Las empresas van a tener mucho éxito porque van a invertir en tecnología y porque la organización es muy buena.

Japón no tiene fuentes de energía (no tiene carbón ni petróleo). Lo único que tiene son muchos bosques, es decir, carbón vegetal, pero se prohibió explotar los bosques.

En 1930, el 60 % del capital invertido en la industria lo controlaban solo 3 zaibatsus: Mitsui, Sumitomo y Mitsubishi. En 1960 Japón se convierte en la primera potencia industrial del mundo.

Mercado de trabajo y organización del trabajo

Se introducen nuevos métodos de gestión y de producción, porque hay máquinas nuevas y los empresarios quieren acabar con los obreros especializados, y también con la subcontratación.

Surge un nuevo modo de producción en EE. UU.: la organización científica del trabajo. La producción se gestiona a partir del rendimiento del obrero, de la máquina y del tiempo que se necesita. Se mide el tiempo que tarda un obrero en producir un coche, para tardar menos y producir más.

Los encargados de la gestión del trabajo son quienes controlan esto; antes lo controlaban los capataces. Existen 2 variantes de organización del trabajo:

  1. Taylorismo: en la empresa de acero, el capataz se cambiará a asesor de empresa, que cronometrará a los trabajadores y observará todos sus movimientos. El tiempo muerto y las pausas se sustituyen por un descanso establecido.
  2. Fordismo: en la fábrica de automóviles se introduce la línea de ensamblaje. El obrero no se mueve de su sitio, tiene movimientos y ritmo establecidos.

La producción va a aumentar mucho: en 1913 se tardaba 12 horas en ensamblar un coche; al año siguiente, 1 hora y media. La idea era inundar el mercado de coches baratos y fiables.

Entradas relacionadas: