Energía en el Hogar y el Transporte: Consumo, Problemas y Ahorro Energético

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Energía necesaria y escasa:

La energía hace funcionar el mundo. Se necesita energía para el funcionamiento de la industria, el transporte de personas y mercancías, el alumbrado público, los sistemas de calefacción, el funcionamiento de los electrodomésticos, etc. La energía es necesaria para el desarrollo económico de los países y para la mejora de la calidad de vida.

El problema energético:

Cualquier actividad necesita energía: para el desplazamiento de un coche, calentar agua, que un ser vivo se mueva, que luzca una bombilla, etc. Ningún proceso físico, químico o biológico es posible sin energía. Todo proceso de cambio lleva asociada la transformación de una forma de energía en otra. En cualquier cambio, la suma de las energías presentes antes del cambio es igual a la suma de las energías en que se han transformado después del cambio: la energía se conserva (principio de conservación y transformación de la energía).

Energía primaria y energía final:

La energía primaria es la contenida en las fuentes de energía. La energía final es la utilizada en los puntos de consumo. En los procesos de transformación y transporte siempre hay pérdidas de energía:

Energía primaria = Energía final + Energía perdida en transporte + Energía perdida en otras operaciones

Combustibles:

Los combustibles fósiles son el petróleo, el carbón y el gas natural. Son restos de organismos que vivieron hace millones de años. Continúan siendo la principal fuente de energía: casi el 90 % de la energía consumida en el mundo proviene de la combustión de estos materiales.

Transporte y energía:

El desarrollo socioeconómico ha propiciado una mayor movilidad de las personas y un incremento en el desplazamiento de mercancías. Como consecuencia, el sector del transporte ha pasado a ser el sector que más energía consume, sobre todo gasolina y gasóleo. Aproximadamente, el 40 % de la energía final consumida en España corresponde al transporte.

Ello ha traído consecuencias negativas: se tiene una mayor dependencia del petróleo y se ha incrementado la emisión de gases de efecto invernadero y de otros contaminantes.

Hacia un transporte inteligente:

  • Incremento de la utilización de medios de transporte colectivos (como tren y bus).
  • Conducción eficiente de los vehículos (velocidad adecuada, correcta utilización de las marchas en las cuestas, etc.).
  • Fabricación de vehículos con menor consumo de combustible y diseños más aerodinámicos, y de menor tamaño.
  • Desarrollo de combustibles alternativos al petróleo, como los biocombustibles o el gas natural.
  • Desarrollo de nuevos sistemas de propulsión, como el hidrógeno y la electricidad en algunas ciudades.

Distribución de la energía consumida en las viviendas españolas:

Según su procedencia:

  • La fuente principal es el petróleo. Sus productos derivados (propano, butano, etc.) cubren la tercera parte de la energía consumida en las viviendas españolas.
  • La utilización de la energía eléctrica.
  • El gas natural.
  • El carbón.

Factores de los que depende el consumo energético de un hogar:

  • La zona climática.
  • La calidad del aislamiento de paredes y ventanas.
  • El equipamiento del hogar, es decir, el número y tipo de electrodomésticos, televisores, ordenadores, etc. de que dispone.
  • El grado de eficiencia con que se utilizan los sistemas de calefacción y agua caliente, y los equipamientos.

El ahorro de energía en casa:

Es fácil adoptar medidas adecuadas para conseguir importantes reducciones en el consumo energético en las casas y contribuir así al ahorro global de energía.

Instalaciones fijas de calefacción y agua caliente:

La mayor parte del consumo energético doméstico se produce en los sistemas de calefacción y agua caliente. En consecuencia, es muy importante adoptar medidas de ahorro en ellos. Pueden ser:

  • Un buen sistema de aislamiento de paredes y ventanas.
  • Elección de calderas de alto rendimiento energético.
  • Ajuste de la temperatura de calefacción a las necesidades reales.
  • Mantenimiento óptimo de los sistemas y de los aparatos.
  • Adopción de pautas de conducta adecuadas: ventilar las habitaciones 10 minutos, ducharse y no bañarse, etc.

Equipamiento doméstico:

Lo integran los electrodomésticos.

  • Compra de electrodomésticos con etiquetas de eficiencia energética A, A+ o A++.
  • Compra de electrodomésticos adecuados a las necesidades reales de la vivienda. No tiene sentido comprar un electrodoméstico más grande o potente de lo necesario.
  • Mantenimiento adecuado y limpieza de los electrodomésticos y de los equipos.
  • Sustitución de las lámparas de incandescencia por lámparas de bajo consumo.
  • Adopción de pautas de conducta adecuadas: no mantener abierto el frigorífico más tiempo del necesario.

Aprovechamiento de energías renovables:

Se pueden aprovechar las energías renovables mediante equipamientos específicos en los edificios.

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