Entronización de Isabel I y Consolidación del Poder Real en Castilla y Aragón
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Entronización de Isabel de Castilla y Consolidación del Poder Real
Guerra de Sucesión Castellana
El problema de sucesión al trono de Castilla se planteó desde que en 1464 una liga nobiliaria exigió a Enrique IV que nombrara herederos a su hermanastro Alfonso en perjuicio de su hija Juana. El monarca se retractó, ante lo cual los nobles lo sometieron a la humillante Farsa de Ávila y proclamaron rey a Alfonso. Enrique IV se impuso a los rebeldes por la fuerza de las armas en Olmedo. Al año siguiente murió Alfonso y la nobleza rebelde ofreció la corona a su hermana Isabel, quien rehusó aceptarla mientras viviera el rey. El monarca cedió a las presiones y nombró heredera a Isabel, en el Tratado de los Toros de Guisando, con la condición de que se casara con Alfonso V. Cuando descubrió que Isabel había contraído matrimonio en secreto con Fernando, nombró sucesora a su hija Juana. Al morir Enrique IV, Isabel se proclamó reina de Castilla en Segovia. Después, Alfonso V invadió Castilla y reivindicó esta corona para Juana la Beltraneja. La guerra se prolongó porque las fuerzas estaban muy equilibradas, finalmente se impuso el bando isabelino. En 1478 se acordó la paz con Francia y al año siguiente se firmó el Tratado de Alcaçovas con Portugal, que supuso el reconocimiento de Isabel I como reina de Castilla.
La Concordia de Segovia y la Unión Dinástica
La Concordia de Segovia fue crucial para la unión dinástica de Castilla y Aragón. Los distintos territorios que la formaban solo tenían en común la institución monárquica, aunque los Reyes Católicos decidieron gobernar conjuntamente en todos sus territorios. En la Concordia de Segovia se estableció que cada reino conservaría sus instituciones, leyes, lengua e incluso las fronteras entre los reinos. La Concordia de Segovia fue un tratado firmado el 15 de enero de 1475 por Isabel y su marido Fernando para la administración del reino de Castilla. La concordia confirmaba que Isabel era la única propietaria del reino y como única heredera. Fernando recibió el título de rey. Además, vio reconocido su derecho a intervenir en la justicia del reino: estando juntos, la administración sería conjunta, pero si estaban separados, cada cual lo haría con plena potestad.
Las Cortes de Toledo de 1480
En las Cortes de Toledo de 1480 se tomaron medidas significativas para fortalecer el poder real. Se redujo el poder político de la nobleza, apartándola de los cargos superiores de la administración, que fueron progresivamente ocupados por juristas y letrados de formación universitaria. Se acordó el reintegro a la corona de gran parte de las tierras y rentas que la nobleza había usurpado desde 1464. La corona renunciaba definitivamente a recuperar las tierras enajenadas antes de esta fecha, cuyo número era mucho mayor. Se organizó la hacienda real y se encargó la codificación de todas las ordenanzas reales, fijando el conjunto de leyes del reino. En estas cortes se tomaron medidas para reajustar las equivalentes monetarias. Se omitieron los nombres de los grandes de España, los prelados y los caballeros de la corte de forma premeditada. La política de los Reyes Católicos pretendía revitalizar el poder regio, haciendo referencia al gobierno de hombres letrados, que no tuvieran aspiraciones más allá de su labor. También decretaron el envío de corregidores a todos los municipios castellanos para potenciar la presencia de representantes reales y el control de las ciudades.
El Fortalecimiento de la Monarquía Autoritaria a través de los Consejos
Los Reyes Católicos se propusieron transformar una monarquía de carácter feudal a una monarquía autoritaria, capaz de imponer su voluntad por encima de cualquier grupo social. Era imprescindible restaurar la paz social, colaborando con los disturbios y reforzar la autoridad de la monarquía. Aumentaron las competencias del Estado y el poder político de la monarquía. La administración central, cada vez más compleja, requería una burocracia numerosa y especializada que se nutría cada vez más de juristas y letrados.
Consejos Clave
- Consejo Real de Castilla: Creado como órgano meramente consultivo y acaparado por la nobleza y el clero, aumentó sus atribuciones, teniendo capacidad de decisión en temas judiciales y administrativos. Desde 1495, todos sus miembros eran juristas. Acabó denominándose así como clara manifestación del predominio de esta corona sobre el conjunto de la monarquía.
- Consejos Especializados: El Consejo Real solía reunirse en diversos comités, según los asuntos que debía tratar. Durante el reinado de los Reyes Católicos, algunos comités desaparecieron y se crearon consejos independientes. Se constituyeron consejos especializados en ciertas materias: Inquisición, Órdenes, Aragón, Hermandad.